La llamada

La llamada 1

Por Ana Navia – Ilustración: Camila Ojeda

Aún no pasaba el año de vida cuando su padre destapó el pozo ciego en el patio de la casa y él cayó. Gracias a la mirada y aviso de su hermano apenas mayor que él, fue rescatado sin sufrir mayores consecuencias.

Pero… ay las consecuencias son extrañas en esta vida cuántica, o cuática según los hermanos trasandinos.

De impoluto ambo pasa sus días en la jefatura del laboratorio, analizando y clasificando los compuestos de la materia de desecho en la que casi se ahoga. Con distancia, profesionalismo, a través de muestras, en tambores centrífugos, en impecables vidrios, con misteriosas soluciones y compuestos descifra aquella oscura materia que no lo mató. Convive estudiando su anomalía, sus signos patológicos, sus trazos de enfermedad. Desde la lente de su microscopio, desde el conocimiento de la bacteriología, en cifrados informes de laboratorio da a conocer, revela y divulga aquello que una vez lo hundió, aquello que no pudo con él, aquello que lo definió.

El llamado de la vocación… me hace acordar a aquella película, La llamada, ¿recuerdan?