Malestar en el tablero radical

Alfiles de la cámara alta están disconformes con las disposiciones de  la vicegobernadora. Se quejan por la falta de diálogo y la poca claridad.

LM

La humildad es como un pegamento. No han sido fáciles las primeras semanas de convivencias entre los legisladores del bloque radical y la vicegobernadora Laura Montero. El malestar viene principalmente por algunas decisiones y las formas en que las llevó a cabo la ingeniera. Además se quejan por la falta de consensos con los integrantes del bloque.

La número dos de la gobernación apenas llegó echó mano a los asesores de los legisladores y arregló sus destinos sin hacer consultas. Esos movimientos del  personal los dispuso con la misma determinación con la que ordenó cambiar el servicio de limpieza, pintar las paredes y cambiar los pisos, cuentan los que presenciaron los movimientos.

[el legislador sureño salió a pedir claridad respecto de la función que se le quiere dar a la cámara alta, “necesitamos un discusión sobre el rol del Senado” afirmó, dejando ver la falta de diálogo que hay entre Montero y las primeras líneas que el radicalismo tiene en la casa de las leyes.]

Armando Camerucci y Jorge Palero, principales referentes de bloque, encabezan la rebelión de los alfiles. La queja viene porque muchos asesores, de planta permanente, tuvieron que volver a las reparticiones de origen y se quedaron sin colaboradores para la tarea legislativa. A varios les quitaron hasta el celular.

La bronca no se esconde bajo el mantel. El 2 de febrero los senadores del Partido Justicialista se retiraron del recinto dejando sin quórum la sesión de la Cámara de Senadores, en el medio estaba la discusión por los despidos en el casino provincial, y Armando Camerucci  acompañó la decisión de los peronistas.

En consecuencia el legislador sureño salió a pedir claridad respecto de la función que se le quiere dar a la cámara alta, “necesitamos un discusión sobre el rol del Senado” afirmó, dejando ver la falta de diálogo que hay entre Montero y las primeras líneas que el radicalismo tiene en la casa de las leyes.

En el mediodía de este miércoles pasado llamó a una reunión para calmar las aguas, la vicegobernadora sabe que el tiempo apremia y que tendrá que rever algunas medidas. “Ante una nueva situación que tenemos que adecuarnos les presenté un plan de trabajo para manejarnos con una Legislatura más transparente” explicó a la prensa al término del cónclave.

Más allá de ser la responsable del orden parlamentario la función política de Laura Montero no es menor, será la garante de éxito de los  proyectos que el Ejecutivo envíe a la legislatura.  Ahí se pone en juego su virtud de aglomerar voluntades, conjugar intereses y promover las negociaciones necesarias para el que proyecto radical camine sin trabas.

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