Los feminismos en el XIV EFLAC: una trama enredada, múltiple y variopinta

“Diversas pero no dispersas” es el lema que convocó durante tres días en el 14 Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe. Más de 2000 feministas con diversos nombres como “Feminismos populares. Feminismos autónomos. Feminismos indígenas. Feminismos comunitarios. Ecofeminismo. Lesbofeminismos. Transfeminismos. Feminismos queer. Feminismos descoloniales. Feminismos afro” provenientes de diferentes puntos de la Región se encontraron en Montevideo para debatir, discutir, charlar, disfrutar, bailar, caminar, comer, beber, conocer(se), reconocer(se), tomar la palabra, escucharse, llorar, reír, tramar, darse viejas y nuevas estrategias, criticar(se), quejarse, coincidir, disentir… en torno a un gran repertorio de temas políticos, teóricos y prácticos que les preocupan y ocupan durante todo los días en los ámbitos donde llevan a cabo sus vidas.

Asamblea de Economía Feminista en el EFLAC, uno de los tantos espacios que se abrieron durante el Encuentro

Claudia Anzorena *: Texto y fotos

Recién regresada me resulta difícil hacer un balance. Estoy llena inquietudes, sensaciones, ideas compartidas, voces escuchadas, pensamiento que en la vorágine del regreso a mis actividades cotidianas no me da tiempo de procesar para compartir. Así que lo que viene a continuación no se trata de algo acabado sino de reflexiones que están siendo en este momento.

Las/es/xs argentinas/es/xs y brasileñas/es/xs eramos las más numerosas. Después el cono sur y la región andina: Chile, Colombia, Perú, Bolivia, Ecuador. Y más escasa la participación de países Centroamericanos y del caribe, sobre todo Caribe angloparlante y francófono. Para el Caribe anglo hay una historia de exclusión de los eventos de habla castellana. Los idiomas nos tensionan como Región, no sólo por el brasilero, el inglés o el francés, sino también por todas las lenguas originarias que son las que, en definitiva, no están presentes siquiera para reclamar un lugar en la traducción. En todo caso, también es visible la escasa participación de indígenas, negras, de personas trans y de sectores populares por los altos costos de participar. No es un detalle que trasladarse de país es caro, que son muy pocas/xs quienes tienen financiamiento y que los EFLACs tienen un costo elevado, lo que no lo hace accesible para la mayoría (según indicaron de la comisión organizadora el 48% del evento se financió con las inscripciones y el resto con aportes de diferentes agencias y fondos internacionales). Para las/les/lxs trans y travesti la participación ha sido un camino sinuoso debido a la transfobia que atraviesa al movimiento y que nos desafía día a día a superar (1).

Fueron días muy intensos, con una gran cantidad de actividades. Hubiera querido participar del triple de lo que el tiempo y mi cuerpo fueron capaces de hacer. Afortunadamente las conclusiones del último día y las charlas de “pasillos”, que no eran tales porque estábamos al aire libre, permitieron saber lo que iba sucediendo en otros de los espacios donde no pude estar.

El lugar, el Predio Rural, es un espacio muy agradable, si bien con una connotación fuerte porque es el símbolo de la oligarquía ganadera uruguaya. Sin embargo, hasta daba gracia apropiarse de ese lugar, que rezaba en mayólica grandilocuente la palabra “bovinos”, en la entrada de los dos galpones donde funcionaba el salón de plenaria y el comedor.

La organización del evento fue notable. La logística fluyó, los horarios se respetaron en general y mecharon, en muchas actividades, con la posibilidad de mover el cuerpo para distender y aclarar. Las salas estaban denominadas con el nombre de feministas fallecidas, que dejaron diferentes improntas en el movimiento, y en cada una de las cuales había un cartel donde resumía la vida de la compañera: Alaide Foppa, Leila González, Haydee Birgin, Susana Prates, Magaly Pineda, Julieta Kirkwood, Berta Cáceres, María Elena Moyano, Cecilia Loria y Silvia Rodríguez Villamil. Me hubiera dado gran satisfacción que Lohana Berkins hubiese estado presente entre esos nombres.

Asamblea Juicio Ético a la justicia patriarcal

Asamblea Juicio Ético a la justicia patriarcal

La dinámica era la de asambleas temáticas por la mañana, dividido en 10 ejes propuesto por la organización, donde se discutía en torno a una serie de preguntas y estrategias para darnos. Por la tarde hubo una gran cantidad de actividades autogestivas organizadas por diferentes grupos, redes, organizaciones, etc. Y al terminar el día actividades culturales y otras acciones. Me interesa resaltar tanto la vigilia pidiendo justicia por el femicidio de Brissa, una niña de 12 años que fue desaparecida y encontrado su cuerpo el jueves 23, durante el EFLAC; como la segunda audiencia del Tribunal Ético Popular Feminista del Abya Yala a la Justicia Patriarcal en Montevideo – Uruguay, donde se presentaron casos de Honduras, El salvador, Chile y Argentina. El jueves por la noche nos deleitamos en el Teatro Solis, con un concierto donde cantaron más de 20 artistas.

En cuanto a las actividades autogestivas es imposible dar cuenta de todas. Una visita al programa en http://14eflac.org/ da cuenta de la gran cantidad de propuestas, preocupaciones y ocupaciones de quienes tenemos el privilegio de poder participar de estos espacios. Talleres de autocuidado feminista, de aborto, de chamanismo, arte, temáticas económicas, políticas, reuniones y asambleas de redes, un taller de “viejas feministas”, de historia de las mujeres negras, de indígenas, de transexualidad, de aborto, de corporalidad, de embarazo infantil, de diálogo, de construcción de redes y articulaciones, de buen vivir, de economía sustentable. También tuvimos la hermosa experiencia de conocer a Minou Tavarez Mirabal, hija de Minerva Mirabal y sobrina de Patricia y María Teresa, las hermanas asesinadas por la dictadura de Trujillo en República Dominicana y en homenaje a quienes el 25 de noviembre se celebra el Día mundial de lucha contra la violencia hacia las mujeres.

No faltó espacio para el arte, la memoria de los EFLAC y la compra solidaria. El espacio de la memoria tenía unos carteles en blanco donde se leía “Qué nos olvidamos” y quienes por allí circulaban podían agregar sus apreciaciones. Durante el viernes la radio abierta de la Red Nosotras en el Mundo transmitió por internet el paso de muchas compañeras haciendo declaraciones, denuncias, bailando y cantando.
Los ejes de discusión fueron diez.

1. Cuerpos, subjetividad y derechos
2. Racismo y discriminación
3. Violencias urbanas: vivienda, movilidad
4. Desafíos y perspectivas de la economía feminista
5. Democracia, estado laico y fundamentalismo
6. Los nombres de los feminismos
7. Guerras y resistencias: expulsiones, tierra y territorio
8. Violencias de género: Ni Una Menos
9. Autocuidado, protección y buen vivir feminista
10. Autonomía y poder: dilemas y desafíos

Las conclusiones de cada uno de los ejes fueron leídas en la plenaria de cierre (serán publicadas en la página del Encuentro). En ese pantallazo a vuelo de pájaro, que trató de concentrar la inmensidad de tres días cargados de actividades y emociones, se recorrieron de manera transversal una serie de problemáticas que nos atraviesan de manera preocupante como Región, a pesar de la heterogeneidad que nos caracteriza, marcadas por la tríada nefasta capitalismo neoliberal-heteropatriarco-colonialismo.

Gentileza cobertura EFLAC

La expropiación, extractivismo, explotación, precarización, sexismo, misoginia, racismo, transfobia, lesbofobia… mostrando como todas las opresiones se encarnan en la vida cotidiana de todas las mujeres y personas trans, pero sobre todo de las negras, indígenas, trans, campesinas, jóvenes, empobrecidas, precarizadas, obreras…

En todos los ejes se puso atención contra el sistema capitalista extractivista y neoliberal, que opera y se apropia tanto de la tierra como de nuestros cuerpos. El despojo de los pueblos indígenas. La urgencia de cuestionar la precarización del servicio doméstico. La graves consecuencias de los tratados de libre comercio. La discriminación de los impuestos sobre los insumos de cuidado íntimo como toallitas y tampones, y los pañales. No dejó de escucharse ¡Fora Temer, Fuera Macri, Fuera todos!

Las formas en que sigue operando el racismo y la transfobia en todos los ámbitos de la vida. Las voces que hablan en nombre de las otras e invisibilizan la diversidad o las múltiples identidades. El poner en cuestión los privilegios de la blanquitud. La denuncia de las relaciones de explotación incluida la de patrona-empleada.

Hay una gran preocupación por el giro hacia la derecha neoliberal y conservadora de los gobiernos de la región, acompañado de una ofensiva de los fundamentalismos e integrismos religiosos, y un retroceso en derechos ya conseguidos. Se hace evidente la necesidad de rediscutir la democracia y tomar cartas en el asunto de los discursos conservadores que denominan – para descalificarnos – “ideología de género” a todos los derechos que hemos ido conquistando y las causas justas por las que luchamos.

El Estado estuvo en la mira por su ineficacia, pero también puesto en duda por su carácter patriarcal y no en un lugar central donde depositar todo lo malo y las expectativas. Se hizo presente la búsqueda de alternativas. De dejar el “desarrollo”, imagen ilusoria de un capitalismo extractivista y neoliberal, incompatible con la vida, y pensar en la sostenibilidad de la vida y el Buen vivir. Aprender de los pueblos indígenas, cuyos saberes (y no sólo su tierra) son expropiados y no son reconocidos como tales.

El problema de la precarización laboral y el desempleo. El derecho al trabajo y al empleo, pero no desde una visión ingenua de pensar trabajo en cualquier condición, sino trabajo digno y limitado, como así también derecho al tiempo libre y al autocuidado feminista. La desigual distribución del trabajo doméstico y de cuidados, y la sobrecarga de las mujeres sobre todo racializadas, migrantes y empobrecidas.

La necesidad de poner en cuestión y operar sobre los privilegios materiales y simbólicos de la blanquitud. Se señaló que la simple crítica no nos saca a las blancas del lugar de confort. Que es necesario ennegrecer, indigenizar y transexualizar el movimiento.

La libertad de las presas políticas y las mujeres empobrecidas. Las cárceles en nuestra región están llenas de “víctimas de la penalización de la pobreza”. Basta de asesinatos de luchadoras sociales y de travesticidios.

No faltó el debate, las disputas y tensiones entre “reglamentaristas” y “abolicionistas” en torno a la prostitución, la trata con fines de explotación sexual y el trabajo sexual.

La violencia machista entrelazada con la economía y el racismo. La invisibilización de las personas con las mal llamadas discapacidades. La sobremedicalización de las mujeres, sobre todo medicalización psiquiátrica.

El cuerpo tuvo su lugar protagónico. Cuerpos con marcas identitarias y raciales. Cuerpo como territorio de lucha y resistencia. Cuerpo como territorio de goce y de placer. Autocuidado, protección y buen vivir feminista. El aborto en el centro de la escena: la organización de grupos que acompañan a mujeres para abortar con medicamentos de manera segura en muchos lugares, los cambios legales en diferentes países (ya sea de ampliación o restricción de las causales), los pañuelos verdes de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto de Argentina, la mano naranja de la Campaña Uruguaya y la necesidad de dejar los discursos estigmatizantes del aborto: ¡estamos a favor del aborto! “Abajo la ideología de la inquisición”.

También se pensaron estrategias y articulaciones de diferentes órdenes: Disputar todos los espacios, promover el uso social de la tierra, vivienda colectiva y cooperativa, facilitar la labor de los cuidados, exigir transporte seguro, potenciar nuestras experiencias. Ocupar las calles, ocupar nuestros cuerpos, ocupar nuestros deseos. No a la discriminación de las negras, las indígenas y las trans, darles un lugar privilegiado en el movimiento. Gestionar democráticamente la diversidad para erradicar la desigualdad. Abrazar la interseccionalidad. Libertad a las presas políticas, a las mujeres encarceladas por abortar y por empobrecidas. Abrazar al feminismo internacionalista y saludar a las mujeres kurdas que luchan. Pensar un paro internacional de mujeres para el 8 de marzo y que las movilizaciones nos encuentre a todas de violeta. Protección intelectual de los saberes de las compañeras indígenas. Eliminar el delito del aborto de los códigos penales de toda la región y el mundo. Aborto legal y libre. Boicot a las pañaleras y empresas de artículos “íntimos”. Boicot a las multinacionales que sostienen el sistema capitalista y extractivista. No al neoliberal no al extrativismo, contra el despojo. Afirmación de los feminismos como movimiento social frente a la sociedad, al Estado y a otros movimientos sociales que lo desconocen…

No hay sólo una estrategia porque somos diversas/es/xs. Tenemos por delante un largo seguir construyendo caminos múltiples. Sonó con fuerza que los feminismos para declararse antifascista, anticapitalista, antiheteropatriarcal, antirracista, anticolonial, debe ENNEGRECERSE, INDIGENIZARSE Y TRANSEXUALIZARSE.

La elección de la próxima sede quedó pendiente para marzo, debido a que las compañeras de Centroamérica y el Caribe – región en la que tocaría el siguiente – no tenían certezas si estaban dadas las condiciones para hacerlo en El Salvador o República Dominicana y sólo se presentó formalmente Argentina. La plenaria decidió esperar a marzo para elegir entre las tres posibles sedes.

Gentileza cobertura EFLAC

Después de almorzar salimos hacia la marcha de cierre del 14EFLAC en conmemoración del 25 de noviembre. En la explanada de la Intendencia confluimos la tradicional Marcha de Mujeres Negro de Montevideo con la Marcha de las feministas. Ante unas 5 mil personas Minou Tavarez Mirabal leyó un emotivo documento. De ahí fuimos a descansar un rato, cenar y terminar en una fiesta en el Museo del Carnaval, frente al puerto.

Comparto estas notas y reflexiones inacabadas, fragmentadas, mientras me vienen a la cabeza mil cosas que voy recordando y cosas que todavía no termino de asimilar para poder compartir. Pero imposible saldar inquietudes con un movimiento que está permanentemente transformando su medio y transformándose hacia su interior. Lo que, desde mi punto de vista, quedó patente en este Encuentro. De las diversas y múltiples voces de todos los nombres de los feminismos emana lo que las feministas vamos viviendo y pensando como una trama imbricada, enredada, compleja, múltiple, variopinta, que quedó simbolizada, muy atinadamente, en el ovillo de bandas elásticas que fue el logo del Encuentro.

(1) Las trans y travestis participaron en 2009 en el 11EFLAC en México. Allí  Lohana Berkins leyó una declaración de travestis feministas.

*Claudia Anzorena es académica y activista feminista