AUDIENCIA 29 / CRUCE DE CAUSAS

08-09-17 / En la jornada, Mario Gaitán fue indagado por lxs detenidxs en el D2 a raíz del operativo contra el PRT-ERP de mayo-junio del ’76. Después, ofreció información sobre lo acaecido en el Casino de Suboficiales. Finalmente, se refirió a la Compañía de Comunicaciones VIII, donde permaneció tres meses. Su declaración aporta a distintas causas contenidas en este VI juicio. La audiencia se suspendió por razones de salud de la jueza Gretel Diamante.

Texto e imágenes por: Colectivo Blog Juiciosmendoza

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Para esta audiencia se esperaba escuchar el testimonio de Mario Gaitán y de Ricardo Alliendes, ambos detenidos en el año 1976 en la Compañía de Comunicaciones. El 24 de agosto habían guiado una inspección ocular y hoy era su turno de declarar en Tribunales Federales.

Gaitán, único testigo de la fecha, fue secuestrado el 27 de abril del ‘76 junto con su novia, Edith Arito. Desde esa fecha hasta mediados de junio permaneció en el D2. Allí compartió cautiverio con mucha gente, entre los que nombró a Robledo, Arito, Scafati, Santos, Hermes Ocaña, Arturo Galván, Leda, Paris, Roca, Acquaviva, Schwartzman, Allegrini, Bauzá. El fiscal Daniel Rodríguez Infante le preguntó, particularmente, por Antonio Siro Vignoni. Aunque solamente lo conocía de nombre, y no personalmente, el testigo recordó interrogatorios bajo tortura de los cuales Vignoni volvía en muy mal estado.

De las compañeras mujeres como Graciela Leda, Silvia Schwartzman, Liliana Tognetti, Nélida Lucía Allegrini y Edith Arito contó que sufrieron muy malos tratos. Eran llevadas a la sala de torturas y abusadas sexualmente en sus celdas. “Sabíamos que las personas a las que se llevaban mucho tiempo a interrogar la estaban pasando mal”, remarcó. En una oportunidad pudo ver a Arito, quien tenía los pechos negros de tantos golpes y casi no podía pararse.

La fiscalía quería llegar al caso de Daniel Moyano, desaparecido en el D2. Gaitán aclaró que, aunque él no lo vio, escuchó los quejidos de una persona que venían desde el baño. Edith, su pareja, tuvo contacto con Moyano, quien agonizando alcanzó a balbucear su nombre.

Su novia, Edith Arito fue enviada al Casino de Suboficiales, como varias mujeres. El fiscal le solicitó se refiriera a la versión que ella le hubiese transmitido. Al respecto, sin hacer precisiones, dijo que según Arito, las condiciones eran similares a las de otras dependencias donde se practicaban malos tratos y torturas.

Mario Gaitán fue llevado a la Compañía de Comunicaciones de Montaña VIII junto con Arturo Galván, Mario Santos y Hermes Ocaña. Los recibió el teniente Migno cuando las fuerzas policiales lo entregaron al Ejército. En una oportunidad a Gaitán también se lo trasladó al edificio de la radioestación usado como sala de torturas. Por negarse a firmar una declaración que no había hecho lo golpearon tanto que le rompieron dos costillas. “En la barraca había unas 120 personas” y todos sufrieron torturas. Además de nombrar a Peralta y a Puebla, mencionó a los suboficiales.

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Para esta jornada se esperaba que Ricardo Alliendes prestara su testimonio pero la audiencia se suspendió por un malestar de la jueza Gretel Diamante que participaba por videoconferencia desde San Luis.

El juicio continua hoy desde las 9.30.