Resiliencia

Amor_Doti16-02-17

Fotografía: gentileza M.A.f.I.A.

 

Por Pablo Doti

Hace mucho que la relación con Emma está terminada. Podríamos habernos separado pero desatinamos y ahora la recesión no nos deja. Todo sube sin frenos.  Ah, pero para los salarios el techo es el 17%. Bah, acá en Mendoza a los docentes nos ofrecen el 15% en “dos tramos”.  Qué cosa tan terrible con esta gente que gobierna.

Así las cosas imposible separarnos.

¡Puta si el gobierno usara esa temple para defendernos de los buitres usureros! Pero no, con ellos son blandos. Y es lógico porque son de la misma clase social. Gobierno de millonarios para millonarios.

Está más allá de mí si el 51% quiere que lo gobiernen con hambre y palos. Lo malo es que a Emma y a mí nos obliga a convivir. Hace mucho que Emma me dijo: no te quiero más Miguel.  Y yo tampoco a ella. Nos íbamos a separar. Pero qué cosa tan seria que viene y gana la presidencia el millonario mercader. A pesar de nuestras insoslayables diferencias coincidimos en el desprecio por los neoliberales y sus teorías económicas de concentración de la riqueza.

Con el gobierno de oligarcas sin corazón volvieron, y qué cosa tan jodida, las devaluaciones, los ajustes, los despidos, el hambre y los palos. La crisis empezó el mismísimo día que se hicieron cargo del país.

Entonces con Emma ya no nos pudimos separar porque pasamos a ser pobres. Pronto entendimos que estábamos juntos frente a la mishadura que el incólume mercader repartía sin pasión. Y es que para proteger y ver crecer sano a nuestro niño debíamos aguantar juntos, no quedaba otra. Así adaptamos nuestra realidad a lo que el contexto nos endilgó.

Convivimos atentos, con los ojos abiertos. Somos resistencia frente al mercader desalmado y al acecho exterior.

Ojalá, si es que el pueblo despierta del puñetazo que el oligarca le asestó, algún día podamos otra vez volver a respirar las tardes de sol pleno, cuando la plata era para nosotros y las penas para ellos. Ojalá algún día el discurso vuelva a ser el otro. Ojalá nos podamos separar con Emma en paz, sin pensar en luchar sino en mirar crecer con amor a nuestro hijito cada uno donde quiera estar.