Estereotipo social: el funcionario UCR/Cambiemos

 

Jaime-Correas-miente

Por Pablo Doti

Más que reconocerte los años de antigüedad debieras agradecer que todavía te tenemos, inútil. Andá, haceme el favor.

Nora fijó la mirada en el suelo y se volvió a su escritorio procurando no establecer contacto visual con ninguno de sus compañeros. Sentía que se le salía el corazón, la cabeza era un frontón donde los pensamientos topaban en la ira enajenada y la triste humillación. Nora, en fin, se sentía como el orto. Y justa razón tenía: había pedido al director periodístico que intercediera para que le reconocieran los años trabajados. Eran cinco y estaba todavía en negro. El tipo, un petiso calvo, de gestos exagerados y sonrisa constante, había supuesto Nora, la podría ayudar. Ella siempre le cumplía y tenían una buena relación. Y así hizo.

A partir de allí y lejos de lo pretendido, Jaime, que así se llamaba el petiso pelado de gestos exagerados; convirtió la cotidianeidad de Nora en un calvario. La trataba de inútil constantemente y ante cualquier tipo de acción. Cuando el diario se cambió de edificio le sentenció un sucucho asfixiante y oscuro que acá, en el desierto asesino, era lo más parecido al infierno.

Esta tarde Nora se siente especialmente mareada, el constante acoso del director periodístico le ha trastabillado los nervios y el estómago. Tal vez sea la reunión con el magnate dueño del diario lo que la tienen así, pero bueno, se dice ella, hay que enfrentarla. Y así hace:

A ver Nora, por favor – le dice Jaime en tono mesurado – traenos unos cafés. Y Nora, que sabe que tal mandado no le compete, va. Y vuelve rápida y eficiente con lo pedido. Cuando pasa junto al CEO Jaime C. este le hace una zancadilla. Y Nora derrumba el café sobre el magnate dueño del diario.

Entonces Jaime C. arremete:

Más que reconocerte los años de antigüedad debieras agradecer que todavía te tenemos, inútil. Andá, haceme el favor.

Y Nora no aguantó más. Dio un grito y se desmayó. Quedó inhabilitada para ejercer su profesión de forma permanente. Jaime sin duda obsecuente y trepador, ahora es Director General de Escuelas.