Mendoza, tierra liberada para violadores ricos

Mendoza se integra cada vez más y mejor al mundo, quién puede dudarlo. Los dirigentes locales –empresarios, funcionarios, jueces, legisladores, políticos y referentes sociales en general– tienen que estar muy contentos. Nuestra provincia sigue dando el ejemplo, e incluso liderando, la integración al mundo.

Ilustración: Gentileza Luis Scafati

Ilustración: Gentileza Luis Scafati

Por Juan López

Las últimas noticias sobre un caso de posible violación múltiple de una joven por parte de un grupo de varones jóvenes, todos, la muchacha y los muchachos, de clase media-alta, es otro reflejo de cómo Mendoza no está ajena a lo que ocurre en el planeta.

En todas las sociedades, al parecer, los hombres violentan a las mujeres. Los numerosos casos de acoso, violencia e incluso feminicidio ocurridos en nuestra provincia indican que vamos por el buen camino. En el caso particular de lo ocurrido recientemente, se refleja otro elemento común a otras sociedades: la Justicia no mide con la misma vara a los señalados: si son pobres o de bajos recursos, van directo a la prisión preventiva. Pero si son ricos, pues, bueno… parecería que no está bien que muchachos “bien” utilicen los mismos ascensores del Palacio Judicial que los seres comunes, y tampoco que cumplan prisión preventiva.  Es decir, la Justicia parece decir que un sospechoso violador rico no sería peligroso, pero sí un sospechoso violador pobre.

«Son las élites», estúpido, es la frase que retumba en los pasillos de empresas, palacios de gobierno, leyes y justicia y demás lugares donde los hijos de dirigentes «con apellido» son protegidos.

Bienvenida entonces, Mendoza, tierra del sol y del buen vino, capital internacional del vino, estrella del malbec en el mundo, al nuevo estándar: líder en violencia de género y zona liberada para violadores de alto poder adquisitivo.