La propaganda M (DZOL)

Crujidos del Relato M. Medios militantes, videos millonarios y un curioso pautado publicitario.

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Nada nuevo bajo el sol

Ya se ha dicho mucho del soporte del Relato M. Es que Mauricio Macri, a diferencia de su ¿amigo? Donald Trump, llegó al poder (también) con el conglomerado de medios comerciales a su favor. Aún mantiene el beneficio de la duda, claro que no sin tener que pagar por ello. El último capítulo de la saga del Relato M lo encabezaron Luis Majul y el dador de palabra, Hernán Lombardi. Es que la oficina del titular del Sistema Federal de Medios le pagó a la productora de Majul $ 960 mil por un video de cuatro minutos para Tecnópolis. La pieza audiovisual dirigida Mariano Cohn y Gastón Duprat (directores de El Ciudadano Ilustre) pretende retratar 40 años de periodismo argentino y será proyectada en la ciudad-tecno macrista.

En una entrevista con Reynaldo Sietecase Lombardi justificó su decisión amparándose en la cantidad de espectadores a los que llegará el video y en las pasadas que tendrá: “Lo que compramos por 960 mil pesos es el derecho de las pasadas, es derecho libre… lo que interesa no es la duración del video sino la cantidad de gente que la ve”, aseguró el funcionario con un razonamiento más cercano al tiempo de la video cassettera que al de streamming.

El affaire del video de Luis Majul tuvo su climax este pasado lunes, cuando Sietecase respondió a una serie de acusaciones infundadas vertidas por el conductor del Grupo América (Vila-Manzano) en su programa dominical, como reacción a la entrevista realizada por Sietecase.

Dijo Sietecase: “Con Majul tenemos una vieja enemistad que él no aclara y yo me esfuerzo en explicar. Fue el gran operador de nuestra salida del canal América. En 2009 después de que en el programa Tres Poderes le hiciéramos una entrevista al político Francisco de Narváez, por entonces candidato a diputado y socio de la empresa dueña del canal, la empresa levantó nuestro ciclo y otro que hacíamos con Maximiliano Montenegro en A24… Y que nadie crea que estoy haciendo periodismo de periodistas como se suele decir. Majul y periodismo son términos contradictorios. Majul no es periodista, es un empresario exitoso con muy buenos vínculos con el gobierno. Pero no con este sino con todos los gobiernos”.

Hace unas semanas, también se dio a conocer que sitios web pertenecientes a periodistas renombrados, como Fernando Niembro, Luis Majul, Fabián Doman y Luis Novaresio, cobraron durante 2015 más de 1 millón de pesos de publicidad oficial de la CABA a pesar de ser páginas sin tráfico y que casi no publican contenidos.

Nada nuevo bajo el sol… mendocino

En Mendoza todo transita por carriles similares. Los medios locales (¿también periodistas?) disfrutan de la orgía propagandística del Cambiemos provincial y nacional. Además, como en casi todo los temas de la agenda nuestra de cada día, Mendoza goza de ese raro privilegio de hacer punta o destacarse (en ocho años pasamos del vicepresidente de la concertación al tubo de ensayo de la globo-victoria).

¿Es Mendoza la cuna del periodismo militante PRO? Tal vez eso y mucho más, tal vez no. Veamos.

El amor correspondido entre el portal de noticias Mdzol y el PRO (un lector puntilloso podría corregir a este redactor: el amor es entre familias, diría) tiene tantos capítulos como plot points . En nueve años Mdzol supo consolidarse como un medio opositor al peronismo y consuetudinariamente demagógico. Obviamente, esta no fue su campaña publicitaria. La incipiente empresa periodística era presentada como una “una herramienta moderna, democrática, interactiva y sumamente innovadora”. Pero no sólo de democracia, interactividad e innovación vive el hombre. La herramienta necesita de trabajadores, y estos de su salario.

Nacido en los inicios del segundo kirchnerismo y a la luz del mapa del delito provincial, el sitio web supo forjarse su lugar a fuerza de la cartelería pública de la familia (a través de la firma Publicidad Sarmiento), de algunos nombres conocidos del periodismo local y de sus relaciones políticas.

Sin dudas, la publicidad en vía publica fue uno de los flechazos de este romance de larga data entre los Terranova y los Macri. Es que además de manejar gran parte de lo que vemos en nuestras calles, Publicidad Sarmiento también presta sus servicios (tan importantes para la política y las campañas) en la  CABA, luego de ganar una polémica licitación durante la administración de Mauricio.

Como en todo amorío hubo picos intensos, que en este caso hicieron desbordar la mera relación empresa-estado. Fue así que en las elecciones para concejales de la Ciudad de Mendoza del 2010, el gurrumino de los Terranova se probó el traje de candidato del PRO. Salió cuarto.

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El candidato ilustre

 

La plata va y viene: el juego del millón

En una nota publicada en ZEPA hace unos meses dábamos cuenta de la información respecto de los aportantes ilegales a la campaña de Macri, entre los que figuraba la empresa mendocina Publicidad Sarmiento, con 240 mil pesos (un aporte ilegal por ser proveedor de la CABA).

Lo curioso es que ese aporte de 240 mil pesos le redituó, a la red de empresas de la familia Terranova, una ganancia de más de 870 mil pesos.

La cuenta es sencilla: de acuerdo a la información difundida por el gobierno de la CABA (a través del portal data.buenosaires.gob.ar) el sitio web mdzol.com.ar recibió durante el año 2015 más de un millón de pesos en pauta publicitaria (exactamente $1.111.500.-). Durante los primeros seis meses recibió una pauta mensual de 90 mil pesos y a partir del mes de julio y hasta noviembre la cifra ascendió a 114 mil pesos (y monedas).

Es probable que el sitio web de la familia Terranova sea muy codiciado por empresas privadas (locales y, creámoslo también, nacionales) para vender sus productos y servicios. También es probable que hoy no encontremos un atisbo de publicidad amarilla, o al menos no en su formato tradicional, en estos ríos de tinta digital.

Sin embargo lo que resulta difícil de comprender es cómo un proveedor de la CABA, luego aportante de la campaña de quien manejaba la CABA (y hoy maneja el país) y, entre tanto, beneficiario de pauta publicitaria oficial de la CABA logra, en el día a día de la información, un “periodismo de calidad en tiempo real”. Es probable que sea porque piensan distinto, pero esto ya son meras especulaciones.