Discurso funeral

cacerolero

Fotografía gentileza M.A.f.I.A. (bajo licencia: CC BY-NC-ND 3.0)

 

Por Pablo Doti

Debo reconocer, aunque me rompía las pelotas el modo de pensar que tenía, aunque me molestaba mucho que mirara el mundo con esa cabeza torva que calificaba de forma simplista los acontecimientos – todo era en su lógica binaria, blanco o negro – ; que era un tipo sincero mi suegro.

Y sí, claro, que sea mi suegro la complicó más, no voy a mentir. Pero uno la surfea porque a la Maira yo la quiero bien. Y no me voy a amargar la vida por pelear con su papá. Yo creo que la familia viene dada con la chica. No podés quererla a ella y no aceptar a su gente. Porque aunque no lo aceptes, ella es eso. Negarlo es una forma de negarla a ella.   

Aprendí a convivir pacíficamente con mi suegro. Sí. Además, nobleza obliga, reconozco que él ponía buena vibra. Capaz que hubiese sido mejor si nunca hubiese salido el tema de la política y las ideologías.  

A mí me molesta esto de no poder hablar de política. Cuando gobernaba el partido que yo apoyo me tenía que fumar las críticas de mi suegro y ahora que gobierna el partido de él – oligarcas hambreadores del pueblo – no se podía hablar de política… Pero bueno, ya fue. Las cosas van a decantar solas. Con todo, y en plan confesional, siento que he tenido que callarme, que lo que querían los otros, los que ahora tienen el poder, era que no se hablara más de política o, a lo sumo, volver a un “son todos iguales” y listo, que la gente no intervenga. Hijos de puta.

Pero no tiene sentido rabear y pelear con la familia. Menos en un momento como este. La lucha está afuera, en la calle o en las redes. Solo es un modo de entender la realidad, de mirar el orden social. Una cosmovisión. Pero ahora, y haciéndome eco de la palabras de los gobernantes de turnos, pero para aplicarlo con ustedes, familia, digo que tenemos que estar más unidos que nunca en este momento tan triste como es la partida de uno de nosotros…

Entonces el hombre dejó caer tierra sobre el féretro de su suegro y le cedió el puesto a otro familiar.