Por una mujer con perspectiva de género a la Suprema Corte de Justicia de Mendoza

Una contundente campaña se lanzó este fin de semana en redes sociales y medios de comunicación para solicitar que el lugar disponible tras la renuncia del juez Hernán Salvini sea ocupado por una mujer con formación en género.

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Tras la decisión del gobernador Cornejo de instalar a José Valerio en el lugar que deja Hernán Salvini (84) en la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, diferentes agrupaciones del movimiento de mujeres y de derechos humanos de Mendoza, intelectuales, periodistas y abogadas/dos comprometidos con los derechos humanos de las mujeres lanzaron este fin de semana una fuerte campaña para instalar la necesidad de que una mujer con perspectiva de género ocupe ese puesto.

Nuestra Corte Suprema solamente contó una vez en su historia con una jueza entre sus miembros. Fue Aída Kemelmajer de Carlucci la única jurista que formó parte del máximo tribunal provincial. El Mapa de Género de la Justicia Argentina, realizado por la Oficina de la Mujer, confirma que a pesar de que la composición del Poder Judicial es mayoritariamente femenina, las mujeres no ocupan los cargos jerárquicos que siguen en manos de varones. En el mismo sentido, las mujeres son mayoría en las carreras de Derecho y entre sus graduadas/os, pero a la hora de la distribución de los espacios de trabajo, su participación disminuye hacia la punta de la pirámide dentro del poder judicial.

El discurso de la Campaña en favor de una mujer con perspectiva de género en la Suprema Corte mendocina señala que los Estados están obligados a eliminar todas las formas de discriminación contra las mujeres en las esferas de la vida pública y privada de acuerdo a lo que disponen los tratados de jerarquía constitucional, especialmente la Convención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra las Mujeres (CEDAW).

Sin embargo, la actual conformación de la Suprema Corte de la Provincia expresa una clara desigualdad y enquista la dominación masculina reforzando criterios heterosexistas para la selección de quienes imparten justicia y toman decisiones relevantes en orden al respeto de la igualdad entre los géneros.

José Valerio

José Valerio

La decisión de Cornejo de nombrar a Valerio como nuevo juez de la Corte es de por sí un agravio a todos los compromisos consagrados para dar cumplimiento al derecho a la igualdad y no discriminación de las mujeres y los colectivos de la diversidad. En este sentido, Valerio cuenta con antecedentes probados de misoginia y homofobia que lo inhabilitarían para la tarea propuesta por el Gobernador.

Un breve recuento lo tiene como protagonista de la absolución de  Mariano Luque, acusado de secuestrar a Soledad Olivera, primera mujer privada de libertad y desaparecida en democracia, cuyo caso llegó a juicio cuatro años después de ocurrido. Meses después, la sentencia fue revocada por la Suprema Corte de Justicia de Mendoza que entendió que el fallo de Valerio no tuvo en cuenta la perspectiva de género en su análisis y valoración de la prueba.

Otro caso que ilustra el pensamiento del jurista es el que lo tuvo encabezando una resistencia por parte de un grupo de magistrados contra la acordada que los obliga a visitar a las personas que están privadas de la libertad para verificar su estado de detención.

Finalmente, hace ya varios años, en 2006, Valerio fue el magistrado que suscribió una resolución por la que se revocó el procesamiento y se dispuso  la falta de mérito de un acusado, basándose en consideraciones tales como  que el homicidio había tenido lugar por la “desviada sexualidad” y la “conducta licenciosa”  de la víctima.

No obstante estos antecedentes, Valerio aseguró ayer, en declaraciones públicas, tener “perspectiva de género y de diversidad”, “sobre todo de diversidad”. Estos dichos demuestran cabalmente su profundo desconocimiento en perspectiva de género al tiempo que marcan el tenor de la superficialidad con que la agenda de género es encarada por la justicia mendocina cuando la sociedad demanda con urgencia respuestas acordes en relación a políticas públicas de género, sobre todo teniendo en cuenta la crisis en violencia de género en que Mendoza se encuentra.

Este sábado se realizó un tuitazo bajo el lema #UnaMujerEnLaCorte y para el lunes está programada una nueva reunión en la red twitter mientras en Facebook las acciones continúan durante todo el fin de semana. A su vez, las diferentes organizaciones programan diferentes acciones en vistas a la audiencia en la Legislatura que dará la aceptación formal a la candidatura de Valerio.

Algunas de las adhesiones recibidas a favor de la Campaña por “una mujer en la Corte” agrupan a sectores diversos de derechos humanos (Liga Argentina por los Derechos del Hombre, Fundación Ecuménica, Familiares de Desaparecidos y Asociación de Ex Presas y Ex Presos Políticos), del movimiento de mujeres/feministas (Red PAR Mendoza, Malona Rosa, Cuestión de Mujeres), académicas/os (IDEGEM, Unidad de Estudios de Género y Teoría Crítica Conicet, AREA de DDHH – FCPyS) y otros ciudadanos y ciudadanas que desde su interés particular se han sumado a la petición al Gobernador para que una mujer con perspectiva de género integre la Corte Suprema de la Provincia: https://www.change.org/p/acornejo-mendoza-gov-ar-una-mujer-con-perspectiva-de-