La Coordinadora Feminista: Devenir portavoces de la política feminista

En julio se cumplió un año de la desaparición de Gisela Gutiérrez. La fecha marca también, de manera no casual, el nacimiento de una Organización feminista inédita en Mendoza. Inédita por su modalidad de funcionamiento, por su conformación, por sus formas de visibilidad y relacionamiento. La Coordinadora Feminista hace un balance de su primer año de vida en esta entrevista donde habla de sus orígenes, la militancia y su compromiso político feminista.

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Este 19 de julio se cumplió el primer aniversario de la desaparición de Gisela Gutiérrez. Gisela, víctima de múltiples violencias (de física, psicológica, institucional) fue vista por última vez en el Barrio La Favorita de la capital mendocina. En ese contexto emerge La Coordinadora Feminista como organización feminista de acompañamiento a la familia de Gisela, en la búsqueda de la joven de 24 años desaparecida.

La Coordinadora está conformada por 15 integrantes, aproximadamente, de diferentes edades, en un abanico que va de los 20 años a los 60, de diversas y variadas militancias previas. Algunas están dando sus primeros pasos en el feminismo, otras tienen ya una larga trayectoria en distintas colectivas. Además de integrantes individuales, también son parte de la Agrupación, miembras pertenecientes a otras Organizaciones, de manera que La Coordinadora aglutina, a su vez, a varias colectivas, agrupaciones y organizaciones. Es ésta su característica distintiva más notable.

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ZEPA: Cómo nace La Coordinadora Feminista?

C.F.: La Coordinadora termina de formarse cuando desaparece Gisela. Un par de compañeras ya venía trabajando en el Barrio La Favorita y cuando se produce la desaparición se hace palpable la necesidad de reconocer la organización que ya había, que no era mucha y estaba dispersa, pero que ya existía. Las compañeras empezaron a acompañar a la familia en todo lo que hizo falta, desde lo emocional hasta lo legal, la querella, los medios… todo un espectro de acciones que hizo urgente darnos una organización más formal. Fue una necesidad casi coyuntural que terminó teniendo una potencia que no dimensionamos en ese momento.

ZEPA: ¿Cómo está formada hoy La Coordinadora?

C.F.: Actualmente la Cooperativa La Chipica, la Cooperativa Fernanda Toledo, el Bachillerato Popular Ñañakay y algunas miembras de Feministas Autoconvocadas le dan forma a La Coordinadora Feminista. La idea de La Coordinadora fue que no seamos una Organización en los términos tradicionales, sino más bien ser una Organización de acompañamiento de otras en sus procesos de apertura al feminismo, como para que las Organizaciones que están en los barrios, que ya tienen un trabajo hecho en el territorio, puedan contar con nosotras, abrirse a la perspectiva feminista si es lo que quieren, transversalizar esta forma de militancia en las Organizaciones, hacer este acompañamiento en los barrios, y nosotras, de alguna manera, trabajar con ellas en articulaciones puntuales.

En este marco, La Coordinadora Feminista el único acompañamiento que está realizando por estos días es el del caso Gisela Gutiérrez. “Tenemos muy claro que “acompañamientos” no queremos hacer sino más bien acompañar a Organizaciones que quieran hacer acompañamientos o que sí lo necesiten por el trabajo que hacen en los barrios”. Por este motivo han realizado trabajos con el Bachi (Bachillerato Ñañakay) en algunas de sus actividades. También concretaron un pedido de derecho a réplica al diario Los Andes en relación a una nota publicada por el matutino durante la cobertura del caso de Gisela. En el mismo sentido, hicieron dos pedidos de informe formal sobre la investigación a la justicia provincial.

Hay un grupo específico que se ocupa del acompañamiento del caso de Gisela. “El caso de Gisela nos insume un tiempo considerable. Hacemos un trabajo integral con la familia en el barrio, el seguimiento de los expedientes, prestamos apoyo a la abogada que lleva el caso, quien también es miembro de la Organización, tramitamos la posibilidad de un subsidio para la mamá de Gisela y finalmente, somos voceras ante los medios de comunicación en relación al avance de la causa”.

Otra acción que tuvo a La Coordinadora como protagonista fue el pedido de informe al Ministerio de Salud ante la solicitud de la ONG Vitam, en septiembre de 2015, de suspender la entrega de anticonceptivos subcutáneos en los hospitales y centros de salud provinciales. “El Ministerio jamás nos respondió”, sostienen desde La Coordinadora, explicando lo arduo de la tarea de recorrer los pasillos de los ministerios y los tribunales cuando todas las violencias tienen en las opresiones contra las mujeres, sobre todo contra las más pobres, sus principales destinatarias.

Hace unas pocas semanas, La Coordinadora volvió a instalarse en el espacio público al viralizarse en las redes sociales un video producido, realizado y difundido por la colectiva para colaborar en la búsqueda de Johana, Soledad y Gisela, los tres casos de desapariciones de mujeres emblemáticos de Mendoza. De buena factura técnica y mensaje contundente, el video cuenta ya con más de 2490 visitas en youtube y ha sido compartido y visitado en perfiles de redes sociales nacionales e internacionales.

ZEPA: ¿Cómo se fue dando el proceso de visibilización de La Coordinadora en el espacio público?

C.F.: Hacía un tiempo largo que en Mendoza no había una Organización feminista que se reconociera en la militancia feminista como tal, sin otras pertenencias, ni políticas ni partidarias. Esto hace que, de alguna manera, nos encontremos canalizando no solamente nuestras propias inquietudes en cuanto a expectativas o metas políticas, sino que el medio mismo demanda, nos pide, que ocupemos un lugar que, evidentemente, estaba vacante. Los mensajes que recibimos en Facebook, en el correo electrónico, las consultas en general, tienen que ver con esto, con la necesidad de una Agrupación feminista que se ocupe de los temas que nos preocupan a nosotras. Hacia afuera parece que somos una Organización enorme, pero lo cierto es que no lo somos.

ZEPA: ¿La Coordinadora se ha convertido en el portavoz de las organizaciones feministas de la Provincia?

C.F.: Había un vacío que La Coordinadora vino a ocupar y en el proceso de ida y vuelta, entre expectativas y demandas, emergimos como una actora política que no teníamos pensado ser. En ese sentido, haber nacido en la coyuntura del caso de Gisela hizo que tuviéramos mucha visibilidad desde el momento mismo de conformarnos como Agrupación. Por otro lado, el hecho de aglutinar gente que viene de otras militancias feministas previas le da una impronta claramente autónoma, feminista y política. Es una Organización que dice, no sólo una que hace. Es una Organización de acción y de palabras con todo lo que eso implica.

ZEPA: entre lo que se propusieron y lo que devino, ¿cuál es la meta política de La Coordinadora?

C.F.: La Coordinadora se propone trabajar con organizaciones populares o comunitarias no partidarias, fundamentalmente en los barrios. Esto sin dejar de lado la necesidad de articular con las organizaciones de mujeres vinculadas a los partidos políticos en instancias donde es estratégico que todas articulemos, como las marchas, la discusión sobre políticas públicas o la búsqueda de nuestras mujeres y jóvenes desaparecidas. Nosotras mismas, al interior nuestro, comprendemos a otras Organizaciones y a militantes que sólo pertenecen a esta Agrupación. Es decir, de algún modo existen como dos instancias de pertenencia: una personal y otra organizacional, de acuerdo a como hayamos ido ingresando.

Actualmente, estamos en un proceso de repensar nuestro rol y resignificar la tarea de los acompañamientos en el sentido de que siendo acompañamientos no lo sean en la forma tradicional, para poder responder a toda la demanda que recibimos (en temas de violencia, abuso, etc.) porque no damos a vasto, no tenemos estructura para eso. En este proceso, la posibilidad de reflexionar sobre nosotras mismas ha sido bastante fragmentada. Ha sido la urgencia, sobre la urgencia, sobre la urgencia. Estamos ahora en un proceso de reflexionar sobre nuestras actividades, sobre qué hacemos, sobre cómo salimos en los medios, cómo salimos ante las Organizaciones amigas. Un proceso que suele darse en los inicios, en nuestro caso, se ha ido dando sobre la marcha.

La Coordinadora se define como una Organización feminista políticamente e intentan funcionar bajo la lógica una colectiva, con reuniones quincenales en la Casita Colectiva y otros encuentros más acotados para problemáticas puntuales. “Es muy importante tener cuidado en el nosotras en un sentido feminista: no recargarnos, tener espacios de ocio, de disfrute, no perder de vista que la militancia es un espacio más de nuestras vidas. Es un asunto complejo teniendo en cuenta que las trayectorias laborales y de vida de cada una son diferentes. Algunas tienen hijos e hijas pequeños por lo que tratamos de que la división de tareas sea abierta y respetando los tiempos, las necesidades y las aptitudes de cada quien. Para algunas es su primera experiencia militante y están entrando a un mundo nuevo y para otras, que tienen una enorme experiencia, es un canal de expresión y un lugar de acción, pero desde lugares diferentes”.