La decisión de parir

Entre el 16 y el 22 de mayo se desarrolló la Semana del Parto Respetado. En Mendoza se realizaron diferentes actividades en consonancia con esta celebración que ya es mundial. El sábado se proyectará el documental Loba.

30-09 Parto respetado

 

En 1985 se inició un proceso de transformación del modelo de atención del embarazo, parto y puerperio a nivel mundial. Ese año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizó una reunión en Brasil de la cual surgió la declaración “El nacimiento no es una enfermedad”. A partir de allí fue sumándose jurisprudencia internacional y nacional que se enfoca en rescatar el rol activo que deben tener las mujeres y sus familias en el cuidado del embarazo y del recién nacido.

En ese marco, desde 2004, diferentes países celebran la Semana Mundial del Parto Respetado, con un acento distinto cada vez, en el mes de mayo. En Argentina, el mismo año fue aprobada la Ley 25.929 sobre Derechos de Padres e Hijos Durante el Proceso de Nacimiento (ley de Parto Humanizado). Desde ese momento, en cumplimiento de uno de sus artículos, la Semana del Parto Respetado ha ido creciendo en actividades y difusión.

La ley 25929 establece la implementación “de una campaña destinada a concientizar a la sociedad, sobre la importancia del acompañamiento de la mujer en el parto por una persona de su elección, y de los beneficios que significa para la salud del binomio madre-hijo”

La Ley de Parto Humanizado Nº 25.929  y su reglamentación (decreto 2035/2015) promueve que se respete a la familia en sus particularidades –raza, religión, nacionalidad- y que se la acompañe en la toma de decisiones seguras.

El término “parto respetado” o “parto humanizado” hace referencia a una modalidad de atención del parto caracterizada por el respeto a los derechos de progenitores y de niños y niñas en el momento del nacimiento: de acuerdo a las necesidades y deseos de cada familia. En este sentido, parto humanizado se refiere a la generación de un espacio donde la madre y su bebé sean los protagonistas y donde el nacimiento se desarrolle de la manera más natural posible.

foto alumbra

 

Este año el lema de la Semana del Parto Respetado fue “Mi cuerpo, mi decisión, mi bebé”. En Mendoza se realizaron diferentes actividades entre el 16 y el 22 de mayo en consonancia con esta celebración que ya es mundial.

ZEPA entrevistó a Sabrina Yañez, integrante de la agrupación mendocina Alumbra, nacida en 2014 para trabajar a favor de los partos respetados y conscientes y en contra de la violencia obstétrica.

Alumbra está conformada por mujeres de diferentes edades, profesiones y clases sociales que como mujeres han pasado por la experiencia de la maternidad. Desde ese lugar han hecho una revisión conciente de esa experiencia y desde allí aportan a la Agrupación y a las acciones que se proponen.

El sábado 21 de mayo Alumbra organizó, en la Nave Universitaria, la Segunda Ronda de Experiencias Parto y Nacimiento. “Nuestra idea fue que mujeres y familias compartieran relatos sobre partos y nacimientos pensando en habilitar un espacio, tanto para quienes tengan experiencias negativas para sanar en lo colectivo, como para que fueran embarazadas interesadas en algún tipo de asesoramiento. Sumarlas a la ronda de testimonios grupales nos pareció más enriquecedor que darles las respuestas nosotras”, comienza explicando Yañez.

Ronda de experiencias en la Semana del parto Respetado

Ronda de experiencias en la Semana del Parto Respetado

 

ZEPA: ¿Cómo fue esta segunda edición de la Ronda de Experiencias? ¿Hubo respuesta a la convocatoria de Alumbra?

S.Y.: Esta segunda ronda fue más íntima que la primera edición en 2015. Esa Ronda inaugural fue masiva, desbordante. No pudimos pasar de la catarsis necesaria e inevitable de este tipo de encuentros vivenciales. En esta ocasión hubo alrededor de 20 personas: parejas, mujeres solas, mujeres con sus bebés y un varón solo cuya pareja no podía asistir, entonces, de manera comprometida con la situación de embarazo, él participó de la Ronda.

ZEPA: ¿Qué tipo de respuestas brinda Alumbra en un intercambio como éste?

S.Y.: No hay respuestas unívocas o miradas hegemónicas. Lo que prevalece es una circulación de respuestas y de experiencias que dan paso a otras formas de leer las mismas realidades a través de la escucha de los diferentes testimonios.

Alumbra ha reunido varios de los testimonios escuchados en las Rondas de Experiencias en el Blog Renaciendo en Relatos. Allí pueden encontrarse las voces de las experiencias diversas de embarazo, parto y puerperio de las mujeres que han encontrado en Alumbra un lugar donde canalizar los silencios, los miedos, los anhelos y las expectativas entrelazadas, mezcladas, confundidas y difusas que suele presentar ese momento vital que llamamos maternidad. En el blog se pueden leer desde denuncias de maltrato obstétrico hasta buenas prácticas, individuales e institucionales.

ZEPA: ¿En un planteo como el de Alumbra, donde la maternidad está puesta como centro de la atención, cómo juega el derecho de las mujeres a decidir la no maternidad cuando muchas veces la violencia institucional sobre las mujeres aparece, justamente, cuando no se les permite ejercer su derecho a la autonomía sobre el propio cuerpo?

S.Y.: La primera violencia obstétrica es la maternidad obligatoria. En este sentido, la autonomía de las mujeres debe ser la base para poder ejercer todos sus derechos. Así, el derecho a terminar un embarazo, el derecho a un puerperio donde todo esté conectado, que sea un proceso, una continuidad del estado anterior, donde la potencialidad del cuerpo sea la vivencia primera no se contrapone con el derecho a decidir la interrupción de un embarazo o la no maternidad. El derecho a la autonomía del propio cuerpo es la gran conquista que debemos lograr. La decisión de parir está básicamente relacionada con ese derecho.

loba documental

 

Como cierre de las acciones llevadas adelante por Alumbra con motivo de la Semana del Parto Respetado, este sábado, a las 15.30, en la Nave Universitaria, se proyectará (con un cupo limitado de 50 personas) el documental Loba, cuyo eje central gira en torno de la medicalización del parto.