Espacio Provincial de la Memoria y los Derechos Humanos

EPM

Fotografía: Sebastián Landi

 

El 12 de setiembre de 2015, tras años de lucha de los organismos de derechos humanos y varios momentos de confrontación y conflicto político, el ex gobernador Francisco Pérez, tardíamente, efectuó el traspaso del ex D2 para su transformación en un espacio de la Memoria y los Derechos Humanos. A través del decreto 499 del 21 de marzo de 2014, el lugar quedó afectado al Ministerio de Desarrollo Social y Derechos Humanos y al Poder Judicial luego de una larga administración por parte de la Policía de Mendoza. El decreto explicitó además que desde ese momento, el sitio sería sede de un Espacio para la Memoria y la Promoción de los Derechos Humanos.

Finalizado el protocolo correspondiente, los organismos se pusieron manos a la obra y comenzaron a articular acciones con el entonces ministro del área, Cristian Bassin, quien predispuesto y comprometido, emitió la resolución ministerial 660/15 que reglamentó la naturaleza, objetivos y funciones del Espacio Provincial de la Memoria y los Derechos Humanos Ex D2 (EPM). De esa resolución se desprendió una gestión conjunta y colegiada entre el Poder Ejecutivo Provincial, el Poder Judicial y los organismos de derechos humanos de Mendoza. Es así que se creó su Consejo Directivo, conformado por un director/a nominado/a por el Poder Ejecutivo, un secretariado ejecutivo a propuesta de los organismos de DDHH, un/a representante por cada organismo de derechos humanos que ostente la calidad de miembros fundadores del EPM, un/a representante por la Dirección de Derechos Humanos y Acceso a la Justicia de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, un/a representante de la Comisión Provincial de Prevención de la Tortura y un/a representante de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.

Hacia fines de octubre del año pasado, el Consejo comenzó a funcionar formalmente y raudamente se dispuso el inicio de actividades y planificación de objetivos. Bassin, con la intención de jerarquizar el nuevo espacio y marcar un antecedente como política de estado en lo sucesivo, decidió quedar personalmente a cargo de su dirección, por el breve tiempo de mandato que le quedaba en la gestión. El lugar fue dotado de algunas refacciones elementales, se organizó el trabajo en áreas y comenzó a vislumbrarse la apertura al público para el 10 de diciembre pasado, en ocasión del día internacional de los derechos humanos. Mientras, se iban programando las primeras visitas al predio donde primó el horror.

Asumido el nuevo gobierno, la actividad se trasladó al ámbito legislativo para otorgarle mayor legalidad al EPM. El Consejo Directivo presentó el proyecto de ley, ratificando prácticamente la resolución ministerial que le diera forma, y sustentado en los fundamentos de la Ley Nacional 26.691, que declarara Sitios de Memoria del Terrorismo de Estado a los lugares que funcionaron  como centros clandestinos de detención, tortura y exterminio (el D2 fue señalizado así en marzo de 2013).

El 24 de marzo pasado el EPM se llenó de vida y conmemoró el triste aniversario del golpe cívico-militar-eclesiástico jugando de local, en una jornada cultural y política de envergadura. Actualmente se está por elegir la imagen que lo identificará institucionalmente, tras la organización de un importante concurso abierto a toda la sociedad de Mendoza. Quizá quedar mirando de afuera esta trascendente decisión fuese el detonante para que por fin el Gobierno Provincial designara su representación en la dirección del Espacio.

Quienes quieran visitar el lugar, pueden acudir lunes, martes, jueves y viernes de 10 a 16 hs. y miércoles de 10 a 19 hs., o solicitar un turno a espacio.memoria.mendoza@gmail.com o en su cuenta de Facebook “Espacio Memoria y DDHH ex D2”. El EPM se ubica en Belgrano 179, Ciudad de Mendoza (entre Av. Peltier y Virgen del Carmen).