El día de la Lesbo-Homo-Transfobia: la lucha es política

Se conmemoró el 17 de mayo el Día Internacional contra la Lesbo-Homo-Transfobia. En 1990 la Organización Mundial de la Salud (OMS) retiró la homosexualidad de su lista de desórdenes mentales y pasó a reconocerla oficialmente como una variación de la sexualidad humana. Desde 2004, más de 100 países  concentran en esta fecha su reflexión en torno de la lucha contra todo tipo de fobia hacia las diversidades sexuales.

bandera diversidad

El 17 de mayo de 1990 la OMS retiró de sus manuales a la homosexualidad como enfermedad mental. Por este motivo ese día se conmemora a nivel mundial el Día Internacional contra la Lesbo Homo y Transfobia. Si bien desde 2004 más de 100 países se ocupan en la misma fecha de activar por los derechos de la comunidad LGTBI (lesbiana, gay, travesti, transexual, intersex), todavía existen más de 70 países con leyes que criminalizan a las personas de identidad sexual diversa, con pena de muerte incluida.

Diversidades sexuales: los derechos ganados

En 2008 la problemática ingresó con fuerza entre los temas urgentes que requieren atención por parte del concierto de las Naciones de modo que se tradujo en dos acciones claves. Por un lado, la Declaración sobre Derechos Humanos, Orientación Sexual e Identidad de Género, de la Asamblea de Naciones Unidas. Allí se dejó claro que el principio de no discriminación exige que los derechos humanos se apliquen por igual a todos los seres humanos, independientemente de su orientación sexual o identidad de género. Por el otro, la resolución Derechos Humanos, Orientación Sexual e Identidad de Género, aprobada por la OEA, donde se reconoce la grave situación de violaciones de derechos humanos que enfrentan las personas a causa de su orientación sexual e identidad de género.

En Argentina, en la última década, los avances relativos a la obtención de derechos para las denominadas minorías sexuales (lesbianas, gays, travestis, transexuales, bisexuales, intersex) hicieron que nuestro país fuera precursor a nivel mundial en temas de género y diversidades convirtiéndose en modelo a seguir. De este modo, leyes como la de Matrimonio Igualitario en 2010 o la de Identidad de Género en 2012 marcaron un hito tanto para los colectivos de identidad sexual que los tomaron como bandera, como para la ciudadanía en general.

No obstante lo ganado, la visibilidad lograda producto de las políticas públicas recientes y las conquistas obtenidas gracias al accionar de la militancia, lo que resta aún es arduo. Fundamentalmente para transexuales y travestis alcanzar derechos básicos como educación, salud y trabajo es, en general, difícil, cuando no directamente inaccesible. La mayor parte de la población transfemenina está en situación de prostitución, hay un alto grado de deserción escolar al interior del colectivo y la esperanza de vida es de unos 35 años, actualmente.

Diana Sacayán, líder de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays y Bisexuales (ILGA) y dirigente del Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL), asesinada en su domicilio en octubre de 2015 Foto: www.lavaca.org.ar

Diana Sacayán, líder de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays y Bisexuales (ILGA) y dirigente del Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL), asesinada en su domicilio en octubre de 2015
Foto: www.lavaca.org.ar

 

Lo que urge

El Informe Nacional sobre la Situación de Travestis, Transexuales y Transgénero arroja datos que ilustran parte de estas situaciones de injusticia que vive el colectivo: La principal causa de muerte entre los/as miembros del colectivo es el VIH/Sida (54,7 %) mientras que la segunda es el homicidio (16,6 %). El 43 % de las personas murió entre los 22 y 31 años y el 33 % entre los 32 y 41. El 9 % no había cumplido 21 años.

A estos números hay que agregar que los miembros del colectivo, tanto lesbianas, como gays, travestis, transgéneros, bisexuales e intersex, habitualmente señalan que se les niega asistencia médica y que son sometidos/as a agresiones y humillaciones públicas, evaluaciones psiquiátricas, procedimientos involuntarios como la esterilización, terapias de conversión, tratamientos hormonales e intervenciones quirúrgicas. En este sentido, hay que decir que el transgenerismo aún no está considerado fuera de las normas patologizantes y muchas veces para acceder a tratamientos hormonales es necesario tener un diagnóstico de disforia de género.

El panorama se cierra sobre sí mismo al agregar que existe una relación fuerte entre la criminalización de las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero y los delitos motivados por el odio, los abusos policiales, la violencia de género e institucional y la estigmatización de carácter lesbofóbica, homofóbica y transfóbica. Los miembros del colectivo suelen ser detenidas/os bajo la acusación de libertinaje, escándalo, ofensas a la moral y/o delitos contra la naturaleza.

Oración a la Divina Trans
Señora de lo Trans
sucia de pelo a rabo
y tan bendita…
concédeme la voluntad
de alumbrarme y alumbrar
dame fuerzas para batallar
con mi espada brillosa de ideas
con mi lumpen mariposa de amar
y la humildad de saberme diamante
de mi propio crear…
Amén
Susy Shock