Cambios a la Ley de Telecomunicaciones de El Salvador

La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó hace 15 días una serie de reformas a la Ley de Telecomunicaciones de ese país. Ahora, organizaciones sociales le solicitan al presidente que se apliquen con celeridad.

LibertadExpresion

Fotografía: Sebastián Landi

 

A través de un escrito entregado en la Casa Presidencial, representantes de organizaciones sociales – como la Asociación de Radios y Programas Participativos (ARPAS)- reafirmaron la importancia de los cambios a la Ley de Telecomunicaciones que la Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó.

Por esta razón, solicitan que el Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, avale el pliego de reformas sin contratiempos.

Respecto de los cambios que se promueven, Leonel Herrera, director ejecutivo de ARPAS, indicó que “Un aporte importante de la reforma es la inclusión de los avances tecnológicos, esto es poner a tono a la nueva normativa de Telecomunicaciones con la realidad. Es un logro sin precedentes”.

El secretario de Comunicaciones de la Presidencia, Eugenio Chicas, recibió en persona la solicitud de los grupos sociales y declaró: “Estoy seguro que el Presidente de la República, junto a su equipo jurídico, analizará uno a uno los acápites de esta iniciativa y muy pronto se materializará la decisión que tome”.

El pliego de reformas a la Ley de Telecomunicaciones están contenidas en el Decreto Legislativo 372, emitido el pasado 5 de mayo, el cual se logró con el apoyo de 81 diputados.

Respaldo a la comunicación comunitaria

Además de incluirse los avances tecnológicos, en la normativa se estableció que las concesiones de las frecuencias para radio y tv no sean solo por subastas, es decir, en relación al poder económico de personas o corporaciones para poseerlas, ya que se reconoció el derecho de grupos minoritarios para administrarlas bajo la figura de “uso regulado comunitario si fines de lucro”.

Sobre el tiempo de explotación de frecuencias, se acordó eliminar el procedimiento automático en la renovación de los contratos por 20 años. Se mantuvo el tiempo de dos décadas pero “en ningún caso de forma automática” sino previo cumplimiento de los requisitos de ley como estar solvente de pagos, mantener activa la frecuencia o contar con los permisos respectivos.

Se incluye también el pago de tasas por el uso de las frecuencias, los montos varían dependiendo la frecuencia deseada, el tipo de contenido a proyectar, la inversión y calidad de producción. Se excluye de este pago a los medios comunitarios, religiosos y públicos.