Un cuento chino

El gobierno de Mendoza presentó el conocido hit del Plan de Mejora Competitiva para el sector ganadero. Un  programa que está vigente desde 2012 con más anuncios que resultados.

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Foto: rajasthanpatrika.patrika.com

Una vez más se lanzó el Plan de Mejora Competitiva del Clúster Ganadero Bovino de Mendoza. El Ministerio de Economía, Infraestructura y Energía  informó que el pasado 10 de mayo funcionarios provinciales y nacionales se reunieron para “poner en marcha” este programa que, desde 2012, sin resultados visibles, tiene vigencia en la Provincia.

En agosto de 2012 el gobierno de Francisco Pérez, con Marcelo Barg como ministro de Agroindustria, lanzó esta iniciativa con apoyo del gobierno nacional. El vínculo estratégico lo garantizaba la UCAR (Unidad para el Cambio Rural), dependencia del ministerio de Agricultura de la Nación, que maneja fondos internacionales. El mentado Plan fue bandera de la política ganadera del gobierno de Pérez, sin mostrar resultados. Desde su inicio se vienen realizando innumerables reuniones para “fortalecer la institucionalidad del sector”, una abstracción absoluta frente al mar de adversidades que postergan la producción pecuaria local.

A casi cinco años de aquella presentación, el mapa para mejorar la competitividad de la ganadería mendocina está en ascuas. Sus líneas de trabajo, que ya se han anunciado en reiteradas ocasiones, son  “manejo estratégico de la información”, “capacitación de los recursos humanos”, “uso sustentable de los recursos humanos”, “la institucionalización del clúster”. Un conjunto de  declaraciones que se parecen más a un manifiesto que a un plan de acción para lograr la meta principal del Plan: el abastecimiento del 30% del consumo de carne bovina de Mendoza.

Repetidos anuncios para urgencias eternas

Con fondos procedentes del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) durante el gobierno de Pérez se fueron respaldando iniciativas de algunos privados y haciendo obras menores para el sector, sin embargo, la ganadería siguió con las mismas urgencias. El corrimiento de la frontera ganadera, producto del ensanchamiento de la superficie con soja, representa una buena oportunidad para los productores del secano, no obstante la falta de respaldo y de proyecciones han hecho que la ganadería de Mendoza subsista en la marginalidad.

La remake del actual gobierno habla a las claras de la ausencia de políticas para el sector. En consecuencia, los anuncios del gobernador, en la Fiesta de la Ganadería, se redujeron a promesas de obras de infraestructura que son históricas por su demanda (acueductos y mejoramiento de caminos). Cornejo también prometió terminar el matadero municipal de General Alvear, otro hit de la era Pérez.

Nada se dice de las políticas ganaderas en Mendoza. Todo se reduce al Programa que baja del gobierno nacional y que consiste, básicamente, en la quita de retenciones y en la “mejora” del tipo de cambio, un esquema que desde el minuto cero otorgó rentabilidad al grupo selecto de exportadores e hizo subir el precio de la carne más del 30%.

Nada se dice de políticas públicas diferenciadas para los  medianos y pequeños  productores ganaderos, que dentro de la actividad se mantienen circunscritos a la subsistencia y que representan cerca del 90% en Mendoza. Se le habla al grande. “Ya no está prohibido exportar carne: es la hora de la ganadería” es una de las frases que más repite en sus giras el Ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile.