Si hay miseria…


El Índice Barrial de Precios calculó que una familia mendocina necesitó en abril $8.724 para no caer bajo la línea de pobreza, casi $2.000 menos que lo que determinó la consultora FIEL. La distancia se refleja con los números que presentan otras consultoras.

Gentileza Gobierno de Mendoza

Foto: Prensa de Gobierno de Mendoza.

Karina Ferraris, directora del  ISEPCI (Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana) anunció desde su cuenta de Twitter, los números del Indice Barrial de Precios de Mendoza, correspondientes a abril de 2016.  La medición señala que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) presenta un valor de $ 3.843,4  para una familia tipo, compuesta por dos adultos y dos menores; en tanto la Canasta Básica Total (CBT) es de $ 8.724,62.

El cálculo hecho por ISEPCI difiere de la estimación de otras consultoras privadas que trabajan también sobre proyecciones de la CBA, tomando las variaciones de los precioa de una lista de 50 artículos, que incluye productos de carnicería, verdulería y almacén.

La ultraliberal Fundación de Investigaciones Económica Latinoamericana (FIEL) precisó que en abril una familia tipo necesitó $10.580,5 para no caer bajo la línea de pobreza. En el mismo informe se señala que la CBA, con la que se evalúa la línea de indigencia, tiene un valor de $4.524.

Llama la atención esta diferencia en los resultados. Según el cálculo “progresista” del Índice Barrial, la Canasta Básica Total en Mendoza cuesta $1.856 menos que en Buenos Aires; en tanto la Canasta Básica Alimentaria mantiene una diferencia de $681. Esta diferencia también se expresa con las mediciones de Consumidores Libres.

La entidad de “servicios de acción comunitaria”, que lidera Héctor Polino, comunicó que el precio de la canasta básica tuvo un aumento del 3,53% en abril y desde enero acumuló un alza del 16,34%. Muy distinto a la proyección hecha por el Indice Barrial, que en marzo indicó que el acumulado en 2016 es de 5,04% (el cálculo de lo acumulado hasta abril todavía no se hizo oficial).

Esta diferencia numérica, que como siempre se sabe habla de cantidad de personas, no parece resolverse ni se explica desde las matemáticas o la metodología. Si bien hay que aclarar que las consultoras capitalinas extraen los precios de supermercados, mayoritariamente, y el Indice Barrial de los negocios de barrio, no se debe desconocer que los productos más importantes de la canasta de alimentos (carnes, lácteos y harinas) en Mendoza se pagan con un costo de flete mayor.

FIEL a la izquierda de Barrios de Pie

En el análisis ideológico nadie podría dudar que ISEPCI, a partir del  vínculo con la organización Barrios de Pie, sostiene una relación directa con los sectores populares. Tampoco podríamos poner en duda cuál es la posición de FIEL, cuya mayoría de sus contribuyentes pertenece a las principales empresas oligopólicas de la Argentina y que ha posicionado referentes como el exministro de Economía de la Nación, Ricardo López Murphy. Sin embargo, la verdad de la apariencia va diluyendo el objetivo de ponerle números a la pobreza y a la exclusión de nuestro país.

Por lo pronto, el costo de la canasta sube a velocidades peligrosas y el gobierno nacional no muestra acciones efectivas para detenerla. Este miércoles, 10 de mayo, ciudadanos/as de todo el país reclamarán -desde el rol de consumidores- por la suba de los precios. La campaña lleva el nombre de Súper Vacíos y fue convocada por organizaciones que denuncian la suba de precios impulsada por el gobierno y exigen que tome medidas con carácter urgente que reviertan la situación.

Imagen: captura de pantalla.

La ausencia del Estado, principal motivo del reclamo, congrega a miles de personas, entre ellas funcionarios, partidariamente ligados al gobierno de Mauricio Macri, como es el caso de la misma Karina Ferraris, concejala lasherina por Libres del Sur en la alianza Cambia Mendoza, quien cambió “piedrazos” contra los monopolios por reclamos ciudadanos a los funcionarios.