La herencia cultural (última parte)

Fotomontaje - Cultura

Fotomontaje ZEPA

Los cambios en Cultura

En las cuatro partes anteriores, repasamos algunas, sólo algunas, acciones gubernamentales que podrían haber sido mejor pensadas, o mejor ejecutadas – ya que del Poder Ejecutivo se trata- en el ámbito del Ministerio de Cultura, que así se llamaba la oficina que se encargaba de cultivar, fomentar, desarrollar, financiar a veces, y, en fin, de atender al sano ejercicio de ese derecho de los mendocinos y mendocinas –y de todos los humanos– a la cultura en todas sus expresiones.

Pero hubo elecciones. Y cambió el gobierno. Y los nuevos funcionarios anunciaron que todo iba a cambiar. Ya basta de acomodos, dijeron. Ya basta de ñoquis, dijeron. Se ingresará al Estado tal cual dicta la ley.

Lo primero que hizo el nuevo Gobernador –Alfredo Cornejo– fue mandar una nueva ley de ministerios que, entre otras modificaciones, transformó el Ministerio de Cultura en Secretaría de Cultura. La diferencia fundamental, es que el sueldo de un secretario es menor que el de un ministro. Es un ahorro. Algo es algo. Otra de las ventajas es que, la mayoría de las veces, los secretarios no participan de las reuniones de gabinete. Ya se sabe: mientras menos bulto, más claridad. El resto de los beneficios, confesamos, no los conocemos.

Lo que no podemos dejar de observar es que el valor simbólico de una secretaría no es el mismo que el de un ministerio. Queda la sensación de que, para el nuevo gobierno, la cultura tiene la misma importancia que, por ejemplo, el turismo. No más.

Pero vale la pena revisar los cambios

Marizul y Gareca

Marizul Ibañez y Diego Gareca – Foto: gentileza Prensa de Gobierno de Mendoza.

  • Marizul Ibáñez, la ministra mandato cumplido, cubrió los puestos de trabajo que el normal crecimiento demográfico y cultural exigía, con trabajadores contratados, con contratos muchas veces fraudulentos.
  • Diego Gareca, el Secretario de Cultura, castigó esa irregularidad: echó a unos treinta trabajadores contratados. A los funcionarios que decidieron y ejecutaron esos fraudes, no sabemos si los denunciaron o qué tipo de sanción se les aplicará. Los trabajos que hacían los contratados despedidos, no sabemos quienes lo hacen. O si se hacen. El Le Parc, por ejemplo, está casi inactivo.
  • La Marizul cubrió los cargos de dirección de carrera con militantes.
  • Gareca nombró a militantes de Cambiemos en las direcciones administrativas vacantes.
  • Marizul dejó direcciones administrativas vacías, a merced de la buena voluntad de los trabajadores.
  • Gareca también. Por ejemplo: en la Orquesta Filarmónica, o el Canal Acequia.
  • Marizul cumplió a rajatabla el compromiso adquirido tácitamente con los sindicalistas de no llamar a concurso para cubrir ningún cargo.
  • Gareca llama a concurso para un cargo.

No parece haber cambiado mucho. Aunque el verdadero cambio lo veremos -tal vez- cuando el secretario Diego Gareca anuncie la política cultural que propone este gobierno para todos los mendocinos.