Falopita

En Argentina la prevención y el tratamiento de la dependencia de drogas y alcohol se apoya en la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico.

En esta oficina trabajaba el ex cura Jorge Molina y se fue y quedó Gabriel Lerner y lo fueron  y ahora quien manda es Roberto Moro que estuvo antes en la Subsecretaría de Salud Mental y Abordaje de las Adicciones de La Pampa.

Justamente La Pampa es la provincia que ostenta mayor porcentaje de mortalidad relacionada al consumo de drogas respecto al total de muertes y la tercera respecto de las tasas brutas de mortalidad relacionada con el consumo de drogas.

Estos datos provienen de un trabajo estadístico que no debería haber sido publicado en la página web de la propia SEDRONAR, ya que su conductor estratégico (Moro) declaró que en el país no hay estadísticas disponibles, y el estudio fue publicado en octubre de 2014 –aparentemente los empleados no están contentos con los casi 30 despidos que Moro ha llevado adelante-.

Por esa época el entonces candidato y hoy Presidente, Mauricio Macri, afirmaba que «la calle hoy está invadida por la droga», al tiempo que también se quejaba de la inflación y el impuesto a las ganancias. Sin embargo ni él, ni Moro, ni su jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, pudieron evitar que en la madrugada del sábado 16 de abril de 2016 murieran 5 personas en una fiesta de música electrónica en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

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El Presidente Macri toma juramento a Moro. Foto: Gentileza Presidencia de la Nación.

Pero volviendo a la persona que debería haber hablado a la sociedad ese domingo (17) o el lunes (18) o el martes (19). Viajó a Nueva York el domingo 17 de abril a la noche. Cantidad de declaraciones en las primeras 24 horas: cero. Vale destacar que en un momento sensible en el que la mayoría de los canales noticiosos alarmaban a la sociedad, un funcionario con información, tacto y pericia, podría haber brindado tranquilidad a través de datos útiles para las personas que, en general, no se drogan pero tienen la fantasía de hacerlo y no saben cómo, transformándose en presa frágil de dealers inescrupulosos, por ejemplo.

Moro, de extracción peronista, viajó a un congreso en Estados Unidos, uno parecido al que realizó en Buenos Aires cuando relanzó el Consejo Federal de Drogas (Cofedro), un mes y una semana antes de la Time Warp argentina.

Allí imitó al titular del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), Jorge Todesca, al afirmar «Ante la falta estadísticas, nos basamos en un informe que reveló hace pocos días la Universidad Católica Argentina (UCA) que dio un dato revelador: cambió la percepción de las drogas los últimos años en Argentina» en declaraciones a TELAM. En otras declaraciones a la agencia oficial de noticias, Moro recalcó que «para saber cómo mejorar la realidad en materia de adicciones debemos saber dónde estamos parados» y que “la SEDRONAR difundirá sus propias estadísticas desde mitad de año”.

Más allá de la inacción y la postura estática de la SEDRONAR respecto del fallecimiento de ciudadanos y ciudadanas argentinas por ingesta de drogas ilegales y no ilegales, la secretaría no fue la única ausente de la fiesta.

El fiscal federal Federico Delgado, afirmó en declaraciones a Vorterix que en el evento “había una zona liberada para vender droga” y que la Time Warp tuvo una “mayor cantidad de asistencia de la que tenía que haber”.

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Foto: Gentileza Presidencia de la Nación

El jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta dispuso no otorgar más permisos para fiestas electrónicas (¿condenando los movimientos alocados del estilo de danza?) y defendió los controles que su gobierno realizó en una fiesta en la que fallecieron personas.

Las víctimas, sus familiares y la sociedad en general no encontrará consuelo o aprendizaje en los informes de la UCA o la falta de responsabilidad de los funcionarios democráticamente designados por el momento. Resta relanzar el debate sobre el uso y el abuso de sustancias legales e ilegales que tienen efectos sobre la salud de los ciudadanos y las ciudadanas del país y la provincia, en pos de generar estrategias de una sociedad civil que, evidentemente, tiene que cuidarse por su cuenta.