Pereyra sigue despidiendo docentes del Instituto “A Priori–CEC”

Poco a poco avanza el plan de ajuste en el Centro de Empleados de Comercio de Mendoza. Decenas de docentes precarizados están en riesgo de perder sus empleos.

Foto de archivo: Coco Yañez.

Guillermo Pereyra, diputado provincial y titular del CEC Mendoza – Foto de archivo: Coco Yañez.

Refresquemos algunos datos que ya publicamos –el 23 de marzo– en ZEPA:

Guillermo Pereyra, además de diputado provincial del Frente Renovador (aliado al gobierno de Alfredo Cornejo), es el secretario general del Centro de Empleado de Comercio (CEC). En esta organización, funciona el “Instituto Superior A Priori – CEC (P.T.229)”, en el que se dictan actualmente dos tecnicaturas: higiene y seguridad laboral y gestión laboral.

Este instituto privado cuenta con dos sedes, una en la Ciudad de Mendoza y la otra en el Departamento de San Martín. En sus aulas dictan clases más de 40 docentes que se distribuyen en las cátedras de los tres años de cada carrera.

Todos los docentes que trabajan en ese instituto lo hacen bajo formas de contratación que violan las normas básicas de la Ley de Contrato de Trabajo N° 20.744. Sólo unos pocos reciben un bono de sueldo del CEC. La gran mayoría figura como monotributista.

El plan de ajuste de Pereyra

Por decisión del titular del CEC, el Instituto A Priori-CEC ya cerró una tecnicatura en gestión ambiental y este año ejecuta un plan progresivo de vaciamiento. Paradójicamente para una institución sindical, la variable de ajuste son los trabajadores y las trabajadoras.

En el marco del achicamiento del instituto, las autoridades les están haciendo saber a los alumnos que sí o sí vayan rindiendo las materias de primero y segundo año, porque “se van a ir quedando sin profesores para que le tomen los exámenes”.

El goteo de despidos se va concretando. Hace dos semanas el CEC impidió que un docente ingresara al aula donde habitualmente daba clases y, emulando las restricciones impuestas por la Dirección General de Escuelas a las entidades gremiales, el 18 de abril no permitió el ingreso de miembros del sindicato de docentes privados (SADOP) quienes concurrieron a la sede del CEC para pedir explicaciones sobre el despido arbitrario.

Yo señor, no señor.

Imagen: captura de pantalla cecmendozaweb.com.ar

Imagen: captura de pantalla cecmendozaweb.com.ar

El señor de la fotografía se llama Hugo Obdulio Morales. Es Secretario de Cultura y Capacitación del Centro de Empleados de Comercio y responsable del Instituto A Priori–CEC, tal como se publicita en la página web del sindicato.

Según testimonios de alumnos, docentes y afiliados al CEC -a los cuales ZEPA tuvo acceso- Morales fue el encargado de evitar la semana pasada el ingreso del docente al Instituto y de “invitar” –acompañado de un guardia de seguridad- a los dirigentes de SADOP para que abandonen el edificio del gremio.

El dirigente no sólo desconoció al empleado del Instituto, a quien impidió dar clases, sino que además llegó al absurdo de negar que A Priori-CEC dependa del sindicato de comercio y que él sea el responsable de esa institución educativa. “No hay nadie hoy del Instituto”; “la institución –el CEC- no tiene nada que ver con el Instituto”, dijo entonces Morales.

En innumerables documentos oficiales hay datos que contradicen al Secretario de Cultura y Capacitación. La Resolución N° 03/06 de la Dirección de Educación Privada, por ejemplo, autorizó hace diez años la transmisión del dominio a título gratuito del Instituto A Priori, de los propietarios Miguel José Quintana y Hebe Mariela Alcalde, al Centro de Empleados de Comercio. Una clara prueba de que el CEC sí tiene que ver con el Instituto y del escaso sentido de realidad de Morales.

Imagen: detalle del Boletín Oficial, 14/03/2006.

Imagen: detalle del Boletín Oficial de Mendoza, 14/03/2006.

La confirmación del apoderado legal

La mano derecha jurídica de Guillermo Pereyra, el abogado Roberto José Domínguez (ex Subsecretario de Trabajo de Mendoza en los ´90) también estuvo presente el 18 de abril junto a Morales. El letrado, quien se presentó como apoderado del CEC y del Instituto A Priori, confirmó que el sindicato tomó la decisión de despedir al docente y que oportunamente, de manera formal, “se le va a hacer saber que ha cesado la prestación de servicios”.

“El telegrama de despido le va a llegar”, dijo Domínguez , reconociendo entonces que el docente era un trabajador en relación de dependencia del Instituto. El mismo profesor a quien -durante más de dos años- se lo hizo pasar por un simple autónomo, que facturaba mes a mes para cobrar su sueldo, se enteró entonces por boca del representante legal del CEC que se quedaba sin trabajo.

Es sorprendente saber que el Dr. Domínguez, prestigiado abogado laboralista y docente de la cátedra de Derecho del Trabajo de la UNCuyo, avale semejante injusticia generada por un sindicato-patronal en contra de un empleado.