Trabajo infantil: la explotación que se oculta

El trabajo infantil no ocupa un lugar central en la agenda de los medios, ni del Estado. En diálogo con ZEPA, el senador mendocino Gustavo Arenas compartió su perspectiva sobre este fenómeno, habló de los avances para erradicar el flagelo y dio detalles sobre un pedido de informes -que presentó en el Senado- para que el gobierno explique la falta de políticas contra la explotación de niños, niñas y adolescentes.

Un niño trabaja en una chacra de ajos del Valle de Uco - Foto: archivo ZEPA

Un niño trabaja en una chacra del Valle de Uco – Foto de archivo: gentileza Gobierno de Mendoza.

Si se repasan las publicaciones recientes de los medios de comunicación más difundidos en nuestra provincia, la problemática del trabajo infantil no ocupa un lugar relevante, y hasta podríamos decir que ha desaparecido casi por completo.

Pero esto no siempre fue así. Años atrás, por ejemplo, los operativos de la Subsecretaría de Trabajo en los que se detectaban niños, niñas y adolescentes explotados, tenían espacio en las páginas de los diarios y en el aire televisivo y radial, con bastante frecuencia.

Cabría preguntarse entonces, si el trabajo infantil hoy es excepcional, si es el Estado el que ha dejado de combatirlo o de difundir sus acciones, si ya no es un tema central para la prensa, o todo eso al mismo tiempo.

El senador provincial Gustavo Arenas considera que hay suficientes razones para pensar que el gobierno provincial no tiene una agenda definida para combatir la explotación infantil. Es por eso que el viernes pasado presentó un pedido de informes, para que el Ejecutivo dé cuenta a la Legislatura sobre posibles incumplimientos de políticas de Estado.

ZEPA consultó al legislador del Frente para la Victoria (FPV) para conocer su perspectiva sobre trabajo infantil y agenda mediática y política, las políticas públicas del gobierno anterior y del actual y los alcances de su pedido de informes en el Senado.

Gustavo Arenas en su despacho de la Cámara de Senadores - Foto: Manotazos.

Foto: Manotazos.

El senador provincial Gustavo Arenas considera que hay suficientes razones para pensar que el gobierno provincial no tiene una agenda definida para combatir la explotación infantil.

– ZEPA: ¿Por qué el trabajo infantil no tiene presencia en la agenda de los medios de comunicación en la actualidad?

– Gustavo Arenas: En los últimos doce años el gobierno nacional hizo un importante avance en materia de erradicación del trabajo infantil y fijó una agenda política sobre esta problemática. Obviamente no terminó con este flagelo, aunque hubo grandes progresos en el proceso de lucha contra la explotación. Hoy no está en las prioridades ni de los medios, ni de la política de quienes conducen el Estado, por lo tanto no está en ´vidriera` este tema. Cuando ni el Estado, ni los medios lo ponen en agenda evidentemente desaparece, no porque haya desaparecido la problemática, sino porque los intereses están enfocados hacia otros temas.

– ZEPA: ¿Cuáles han sido los avances para combatir el trabajo infantil, a nivel nacional y en Mendoza, en los últimos tiempos?

– G.A.: Los progresos en materia de control y de erradicación del trabajo infantil tienen que ver con todo un marco nacional. Había sanciones administrativas, se avanzó en sanciones penales, y hasta en la condena social, porque se fue incorporando en el sistema educativo, en los medios de comunicación, es decir que no solamente estaba la sanción por parte del Estado en todos sus niveles, sino que además ha existido un cambio cultural y se logró que la gente vea esta cuestión como condenable. En muchos casos se daba como una cuestión natural, como una tradición y romper eso cuesta mucho, es lo más difícil y para lograrlo son muy importantes las acciones del Estado.

– Se avanzó mucho en Mendoza, con el Programa Buena Cosecha, con la COPRETI (Comisión Provincial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil) donde se sientan todas las instituciones públicas y privadas para trabajar en conjunto. Y además una ley, de la cual fui autor, para que reciban subsidios, exenciones impositivas y ayudas del Estado sólo las empresas que no explotan a los niños o que no tengan gente en condiciones de esclavitud.

La ley a la que se refiere Arenas es la 8.374. Esa norma -del año 2011 y reformada en 2014- establece que los empresarios que tuviesen trabajadores en condiciones de trata con fines de explotación laboral o trabajo infantil (entre otras prácticas ilegales), pierden el derecho a acceder a beneficios fiscales, impositivos, económicos, financieros o de cualquier otra índole que otorgue la Provincia. Además, esta ley obliga a la Subsecretaría de Trabajo a publicar todos los meses el listado de explotadores laborales en los diarios de Mendoza y sumar así, a las sanciones administrativas y económicas, la condena social. Sin embargo, la normativa nunca se puso en práctica plenamente y se espera que este nuevo gobierno la cumpla y la haga cumplir.

Trabajo infantil, deterioro socioeconómico e inacción del Estado

Para el senador del FPV, las condiciones del trabajo infantil en Mendoza se están agravando, por el deterioro de la situación socioeconómica, y la falta de una política oficial concreta orientada a la prevención y erradicación de esta forma de explotación.

Foto: Manotazos.

Foto: Manotazos.

“Hoy -el trabajo infantil- no está en las prioridades ni de los medios, ni de la política de quienes conducen el Estado, por lo tanto no está en ´vidriera` este tema”.

– ZEPA: ¿Cómo evalúa la situación de la explotación infantil en la actualidad?

– G.A.: Las medidas económicas que está llevando a cabo el gobierno nacional generan mayores condiciones para que crezca el trabajo infantil. Si hay precarización del trabajo, si empieza a crecer el desempleo, si están bajando los salarios, lo más lógico es que el trabajador de zona rural, por ejemplo, que ya no cobra lo que cobraba antes, o está desempleado, mande a sus hijos a trabajar y que esto sea aprovechado por empleadores inescrupulosos. Por lo tanto el Estado tiene que estar presente más que nunca ahora, aunque no observamos que el gobierno de Mendoza esté tomando cartas en el asunto, más bien todo lo contrario.

– ZEPA: Esto no es nuevo, en el último año de gobierno del Partido Justicialista, del cual usted forma parte, hubo mucha desidia en éste como en otros temas. ¿Cuál es la autocrítica que hace al respecto?

– G.A.: Con relación al gobierno provincial anterior hubo muchas cosas que se hicieron mal y evidentemente esas cosas la gente las evaluó al momento de la elección. Ahora el peronismo tiene que hacer una fuerte autocrítica y una profunda renovación para volver a ser una alternativa para la gente. Específicamente con respecto al trabajo esclavo y trabajo infantil, creo que han sido temas que tuvieron una continuidad y un avance, pero siempre en el marco de lo nacional.

– ZEPA: Hay versiones que señalan que la Subsecretaría de Trabajo no estaría realizando con regularidad operativos contra el trabajo infantil, y que tampoco se reúne la COPRETI para planificar políticas al respecto. ¿Usted ha tomado conocimiento de esto?

– G.A.: No sólo que no se estarían haciendo inspecciones, que la COPRETI no se habría reunido desde que asumió el nuevo gobierno, sino que además la Subsecretaría de Trabajo disolvió la Dirección de Empleo, que implementaba los programas de estadísticas laborales, de capacitación y de sostenimiento del empleo, y el Buena Cosecha, un programa de jardines maternales para cuidar a los niños mientras sus padres trabajan en las fincas y chacras.

Pedido de informes en el Senado

Ante esta situación, Gustavo Arenas presentó el último viernes un pedido de informes para que la Subsecretaría de Trabajo y Empleo le detalle a la Cámara Alta las medidas que la COPRETI tiene previstas implementar durante el año 2016; el listado de los infractores que hayan explotado a niños, niñas y adolescentes o hayan incurrido en trabajo esclavo (desde 2012 hasta la actualidad); e informe sobre la desaparición de la Dirección de Empleo.

Esta solicitud del senador del FPV será tratada mañana sobre tablas. “Un pedido de informes no se le niega a nadie”, dice un viejo dicho legislativo, con relación a los pedidos que la oposición realiza al oficialismo. Arenas aguarda que esa saludable costumbre sea respetada.