La resistencia al Golpe se organiza en Brasil

Luego de la sesión en Diputados que dio paso a la apertura del proceso de impeachment a la presidenta Dilma Rousseff , los movimientos organizados en el Frente Brasil Popular y Frente Pueblo sin Miedo se organizan repudiando la decisión a la que llamaron “un golpe contra la democracia”.

Gentilez Nodal

Foto: Gentileza Nodal

Después de la aprobación de apertura del proceso de impeachment a la presidenta Dilma Rousseff en la Cámara de Diputados, el domingo pasado, los movimientos organizados en el Frente Brasil Popular y Frente Pueblo sin Miedo emitieron directrices a su militancia concentrada frente al Congreso, en Brasilia, repudiando la decisión a la que llamaron “un golpe contra la democracia”.

En referencia a la concentración en la capital brasileña, que aglutinó alrededor de 100 mil personas, Vagner Freitas, presidente de la Central Única de Trabajadores (CUT) criticó la distancia entre los votos de los parlamentarios y la realidad de las calles: “las manifestaciones contra el impeachment estuvieron entre las mayores de la historia brasilera”, declaró.

Las voces de las organizaciones populares

Carina Vitral, presidenta de la Unión Nacional de Estudiantes (UNE) afirmó que ahora es necesario detener el “golpe en el Senado saliendo a las calles en todo el país”. También Gilmar Mauro, coordinador del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) apuntó que la votación del domingo abre un período en que la tarea de la izquierda es “politizar a los trabajadores”. Para él, el papel de la militancia es fundamental y moviliza millones a lo largo de estos días. En el mismo sentido, Guilherme Boulos, del Movimiento de Trabajadores sin Tierra (MTST), habló de un “estado de permanente movilización”, afirmando que la lucha en las calles debe crecer e impedir un eventual gobierno golpista.

100 mil personas en las calles de Brasilia en defensa de la democracia Gentileza Brasil de Fato

100 mil personas en las calles de Brasilia en defensa de la democracia – Foto: Gentileza Brasil de Fato

Durante el domingo 17 la concentración frente al Congreso, antes de la votación, liderada por los movimientos y sindicatos ya evaluaba que estaba abierto un nuevo escenario de lucha, con la necesidad de organizar la izquierda. Para ellos, la construcción de los Frentes Brasil Popular y Pueblo sin Miedo contribuye en este período.

Janislei Albuquerque, de la dirección nacional de la CUT, evaluó que la unidad y la diversidad de la izquierda no se veían así organizadas desde 2002: “fue una reaglutinación en el interior de la izquierda, la más importante desde la lucha contra el ALCA”, puntualizó.

Beatriz Cerqueira, presidenta de la CUT de Minas Gerais, sostuvo que la construcción del Frente Brasil Popular fortalece los movimientos populares en el proceso de resistencia contra el golpe. La tarea en adelante, para ella, es enraizar el Frente en cada estado y ciudad. “Estábamos desarticulados y ahora tenemos más capacidad de hacer un movimiento grande”, dijo.

Edson Carneiro, dirigente de la Intersindical, afirmó que la tarea de los movimientos, después de la votación del 17 de abril, es “mantenerse en las calles. No reconoceremos un poder que está de espaldas al pueblo”, dijo refiriéndose al vicepresidente Michel Temer, que podría asumir la presidencia del país en caso de que el proceso de impeachment avance en el Senado.

Más rotunda fue la misma Dilma, durante su extensa alocución de ayer a la tarde, en referencia a Temer, tratándolo de traidor. En este sentido, dijo que es “espantoso que un vicepresidente en ejercicio de su mandato conspire contra la presidenta abiertamente. En ninguna parte una persona así sería respetada”.

La coordinadora del MTST, María de Dores Serqueira, declaró que “para decir que no a la antidemocracia debemos seguir fuerte en la movilización conjunta” y agregó que este período estará marcado por huelgas, paros, actos y cortes de rutas en todo el país.