La violencia de género como eje de la gestión de la Dirección de Género y Diversidad

En el marco del Encuentro Políticas de Género en Mendoza, organizado por el Instituto de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales del Conicet, Silvina Anfuso, la actual responsable de la Dirección  de Género y Diversidad de la Provincia, delineó las principales metas de su gestión, le puso cifras a la inversión provincial en el área y explicó cómo enfrenta la emergencia en violencia de género

Silvina Anfuso junto a Nora Llaver durante la jornada en el CCT Conicet Mendoza
Silvina Anfuso junto a Nora Llaver durante la jornada en el CCT Conicet Mendoza

El Instituto de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales (INCIHUSA- Conicet) realizó ayer la jornada Políticas de Género en Mendoza reuniendo, a sala llena, al mundo académico, político y militante para discutir y repensar las políticas públicas de género en la Provincia. La socióloga Silvina Anfuso, actual directora de Género y Diversidad a nivel provincial, se explayó sobre sus metas de gestión en un contexto de ajuste y en medio de la emergencia en violencia de género.

Anfuso hizo un paneo del estado en que encontró la Dirección de Género y Diversidad al asumir en diciembre pasado tanto en lo relativo a fondos,  personal afectado a la Dirección y en lo referido a acciones específicas. «Nunca hubo partida presupuestaria para la Dirección. Lo que hemos logrado en función de la emergencia, que no es una partida presupuestaria, es que la Dirección se constituya como órgano ejecutor para poder manejar partidas. Hemos logrado así una afectación de fondos: es un programa donde se han reservado $5 millones para la asistencia directa a las mujeres en situación de violencia de género», explicó Anfuso, dando una idea acabada de la precariedad con la que el Área Mujer de la Provincia debe gestionar.

Además, señaló que existe superposición de tareas en distintos ámbitos del Estado. «Tenemos la Oficina de la Mujer en la Corte. A mi entender estábamos haciendo las mismas acciones en dos lugares diferentes y así lo hice saber. Entendía también que los municipios iban armándose con lo que tenían. Algunos incluso con organizaciones religiosas. Otros con distintos recursos bajo la figura de «la mujer y la familia».

En cuanto a la relación con los municipios, destacó la necesidad de territorializar más el abordaje dado que no hay conocimiento acabado de todos los lugares. «Las áreas mujer de los municipios no están reconocidas, no se sabe muy bien cuál es la función de la Dirección Provincial, muchas de las mujeres acuden a los centros de salud como lugar de primer acceso», explicó Anfuso.

En relación a los vínculos con otros actores, la Directora anunció que va a iniciarse un proceso de formación con incorporación en la curricula del personal policial y en las distintas comisarías, en materia de abordaje y de no revictimización de las mujeres en situación de violencia, en el marco de la Ley 26485 (nos referimos a la comúnmente denominada Ley de violencia contra las mujeres). Y agregó: «entendemos que si bien fue muy importante y necesaria, debo reconocerlo, como política pública la línea 144, el concepto de la denuncia, importante en una primera etapa, debe acompañarse de formación, ya que los agentes no están preparados para un tipo de escucha relacionada con estos casos, se limitan a lo penal.

“muchas mujeres van a esos lugares pero quieren pensar una estrategia de salida, no es que tengan la claridad o la definición de realizar una denuncia. Entonces necesitamos referenciar otro tipo de dispositivos. Ese es uno de los desafíos que nos hemos propuesto”.

Otro tópico destacado por la funcionaria fue que todas las políticas de atención de la violencia de género están puestas en las mujeres y ninguna en los agresores. Según Anfuso, «es a las mujeres a quienes se les pide que hagan las denuncias, les exigen, aunque sutilmente, que ellas hagan tratamientos psicológicos, les piden que dejen de ir al trabajo para realizar todos los trámites que hagan falta mientras que el agresor solo tiene una prohibición de acercamiento que muchas veces incumple y no existen medidas ni de sanción penal ni de ningún tipo de activación de cambios positivos como consulta o tratamiento psicológico, por ejemplo».

En cuanto a las acciones ya iniciadas, Anfuso contó que se ha reactivado el Observatorio de Violencia de Género, creado en 2011, que consiste en un registro único de casos que toma no a las mujeres que llegan a las comisarías, sino a las que llegan a los dispositivos psicosociales. «La idea es ir generando espacios de encuentro con el ministerio público que sí tiene el registro de los femicidios y las denuncias por violencia de género», explicó y agregó: «cuesta acceder a esa información que está celosamente guardada. Tuvo que interceder la vicegobernadora para hacer el pedido de la información».

En 2015 la violencia de género comenzó a discriminarse como delito en el área del Ministerio Público. «Según nuestras estimaciones tenemos unas 10 mil denuncias anuales por violencia de género en Mendoza», señalo Anfuso

Entre las desafíos destacados, Anfuso explicó que la problemática de las nuevas masculinidades aparece como una interpelación fuerte a la Dirección de Género y Diversidad. Tanto los organismos institucionales como algunas poblaciones rurales han acercado inquietudes concretas en relación con esto. La funcionaria indicó que las herramientas estatales no terminan de ser oportunas para esas poblaciones donde las mujeres se han empoderado y lo que falta es apoyo para los varones que buscan repensar sus subjetividades.

Entre las novedades de la gestión se encuentra la creación de un área de Diversidad. A través de la firma de un convenio con la Federación Argentina LGBT se ha asegurado asesoramiento y orientación. Los puntos centrales a los que se abocará el Área son salud, en primer lugar, y luego, educación.

Finalmente, Anfuso cerró su exposición subrayando que su gestión entiende que el problema de la violencia tiene como raíz la desigualdad de género. Para abordar la problemática de forma más integral se han propuesto articular con la Legislatura provincial y con la Oficina de la Mujer de la Corte a través de la realización de foros semanales en diferentes puntos de la Provincia. A lo largo de 2016 trabajarán sobre circuitos de atención, inequidad de género en el ámbito laboral y representación social y política de las mujeres.

La visita de Fabiana Túñez la semana que viene

Fabiana Tuñez. Fabiana Túñez- Presidenta Consejo Nacional de las Mujeres Gentileza Conclusión
Fabiana Túñez- Presidenta Consejo Nacional de las Mujeres
Gentileza Conclusión

Durante la charla, Silvina Anfuso confirmó que Fabiana Túñez, Presidenta del Consejo Nacional de las Mujeres, estará en Mendoza la semana que viene. En ese sentido, Anfuso anticipó que todas las organizaciones de mujeres serán convocadas para poder tener una charla más allá de lo institucional con Túñez.
En cuanto a su relación con el Consejo Nacional de las Mujeres, la política nacional y Fabiana Túñez en particular, Anfuso enfatizó «necesitamos el plan nacional de acción. Viene lento para nuestras necesidades. La ley es muy taxativa en relación a que si cualquier funcionario o persona toma conocimiento acerca de que una mujer es víctima de violencia debe hacer la denuncia. Yo creo que en algunas circunstancias eso puede ser pasible de revictimización de las mujeres en situación de violencia. En Mendoza apelamos a tratar de constituir otras referencias, espacios de tipo psicosocial para que, claramente, esté presente la voluntad de la mujer a la hora de iniciar una instancia penal o judicial».