La «uberización» de la política argentina

Uber es una empresa norteamericana de tecnología que utiliza la capacidad ociosa del transporte para trasladar personas sin intermediarios o, más específicamente, teniendo a Uber como los únicos intermediarios. Los taxistas de la Ciudad de Buenos Aires no se manifestaron suavemente contra la instalación de la empresa en el país. El Gobierno de la CABA se encuentra entre el discurso y la práctica, reacciona como Ludita intentando por el momento no abrir otro frente con el gremio taxista. El PRO y la Uberización de la política, una tesis para el gobierno CEO de SEO’s.

Taxistas porteños reclamando frente a la primera capacitación de Uber en Argentina el 28 de marzo.

Taxistas porteños reclamando frente a la primera capacitación de Uber en Argentina el 28 de marzo.

Las imágenes que vemos en estos días de taxistas en Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) reclamando contra el avance tecnológico podría inscribirse en el anecdotario como una muestra más de Ludismo, es decir un rechazo a cierto avance tecnológico por parte sectores de la economía que ven afectadas las posibilidades de desarrollar sus negocios, una respuesta brusca ante la irrupción de una innovación que les exige actualizarse o desaparecer.

Ned Ludd. Lider de los Luditas. Grabado.

El Ludismo remonta sus orígenes a la Revolución Industrial. Según algunas versiones, el movimiento comandado por Ned Ludd reventó -a principios del 1800 en Inglaterra- las primeras máquinas de hilar a vapor porque atentaban contra su estabilidad laboral; una máquina de esas podían hacer el trabajo de varios hombres y esos varios hombres consideraban a estas máquinas sus enemigas, como los taxistas hoy que a piedrazos y cortes de calle manifiestan su odio frente al software de Uber.

Uber es estrictamente un servicio que llega al cliente y al chofer en forma de software como aplicación para el teléfono. Recoge demandas de clientes en la calle y las envía a los choferes inscriptos que se encuentran más cerca. El cliente paga con tarjeta de crédito y el chofer recibe la acreditación directamente, menos la comisión de Uber, of course.

Uberización

Pocas empresas u organizaciones pueden inaugurar una categoría; Uber es una, se habla de la ‘uberización de la economía’ en las revistas de negocios y remite a las empresas que logran aprovechar capacidades ociosas de determinadas industrias. Así se habla del modelo Alibaba que compite con Amazon como gran vendedora minorista en línea sin contar con inventario propio. Airnbnb hace lo mismo con las capacidades ociosas de la gente que tiene una pieza para alquilar y la pone a disposición. Estas tres empresas son consideradas en la jerga de los negocios como Unicornios, grandes corporaciones valuadas en más de mil millones de dólares codiciadas por cualquier Lobo que quiera ver escalar sus inversiones de capital, y todo esto sin ningún activo concreto. Uber es una empresa de transporte sin autos; Alibaba un vendedor minorista global sin inventario y Airbnb una empresa hotelera sin ningún hotel.

La Argentina de hoy es un caldo de cultivo óptimo para las empresas como Uber porque empieza a faltar el trabajo.

Hasta ahí un completo beneficio para todas las partes. El inconveniente se plantea del lado humano, en las ramificaciones y consecuencias de la propuesta del ‘sin intermediarios’ o más precisamente sólo con estas empresas de intermediarias. La irrupción tecnológica baja de las economías desarrolladas como un río desbocado que arrastra derechos laborales, convenios de cámaras, y cierto statu quo de las economías regionales enfrentadas a sus propias limitaciones. Transporte, stock o capacidad hotelera están en apuros para actualizar sus propuestas de marketing a un ritmo difícil o imposible de alcanzar.

Ignacio Viale. Uno de los primeros felices usuarios de Uber Argentina el 12 de Abril.

Ignacio Viale. Uno de los primeros felices usuarios de Uber Argentina el 12 de Abril.

Uber existe en la actualidad en 400 ciudades y a pesar de los rechazos que surgieron en cada lugar pudieron abrirse paso entre las regulaciones e instalarse como una opción a cambio de cierta precarización laboral para los choferes que encuentran en su oferta de trabajo alternativas para balancear altos estándares de desempleo en economías delicadas. La Argentina de hoy es un caldo de cultivo óptimo para la empresa porque empieza a faltar el trabajo.

Una política pública virtuosa intentaría acompañar la modernización inevitable de plataformas y tecnologías promoviendo opciones de estas soluciones más integradoras para las economías locales. No es el caso del gobierno actual que particularmente en CABA, donde está llegando como muestra para el resto de las ciudades del país, el gobierno de Rodríguez Larreta reacciona de forma exagerada prohibiendo la circulación de los autos de Uber bajo amenaza de multas o acarreo en grúas. Cualquier autoritarismo Ludita es bien visto si evita un nuevo frente con el combativo gremio de los taxistas.

¿Es el PRO la uberización de la política?

Y este es un brete ¿filosófico? para el Gobierno de la Nación y de la CABA. Usando a la tecnología como uno de los pilares de sus propuestas de gobierno, cuesta pensar como Ludita su administración y a sus funcionarios resistiéndose a la comodidad de pedir un auto con chofer a precio de taxi desde sus teléfonos, antes que soportar las exageradas anécdotas de los taxistas sobre sus proezas sexuales nocturnas o los modales rústicos, a veces pintorescos, del argentino promedio.

Yendo más lejos podemos sugerir que la estrategia del PRO durante la campaña y la comunicación del gobierno fue la de la uberización de la política: maximizando la capacidad ociosa de los partidos tradicionales avanzaron a fuerza de estadísticas y focus group sobre las demandas desatendidas que detectaban en la sociedad. Buenas formas, discursos policromáticos y un mensaje para cada nicho en la larga cola de la demagogia de las redes sociales. La lógica SEO ordena los contenidos de la web de acuerdo a la probabilidad de aparecer en los buscadores en un minuto a minuto exacerbado por la trazabilidad de los usuarios en Internet. Sabiendo esto podríamos sintetizar la estrategia del PRO como un gobierno CEO de SEO’s .

Por lo pronto desde el 12 de abril los taxistas de la Ciudad de Buenos Aires sufren en carne propia la vanguardia tecnológica, emprendiendo una guerra Ludita frente a los avances de la ciencia y el libre mercado. Y no hay nada que nos indique que esto va a disminuir en los tiempos del porvenir en otros sectores ‘uberizables‘.