Guía de acción para casos de violencia de género en Mendoza

Hacer la denuncia en casos de violencia de género no siempre es lo primero que puede hacerse. Para llegar a esa instancia las mujeres en situación de violencia deben recorrer un camino sinuoso, ambivalente, claroscuro. ZEPA consultó a Patricia González, jurista especializada en género, para conocer cómo debemos proceder en situaciones de violencia de género, dónde y cómo actuar

El acceso a la justicia es un derecho humano fundamental que involucra tanto el deber estatal de proveer un servicio público como el ejercicio mismo de un derecho. Sin embargo, la distancia entre la norma formal y las prácticas reales suele ser la línea oscura en que se torna la violencia concreta en las vidas y los cuerpos de las mujeres. Cuando a la violencia machista se le suma la violencia institucional, el abandono de todos los instrumentos diseñados para proteger se convierte en cómplice de un sistema que solamente reproduce violencia.

La ley 26485 de “protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones”, sancionada en nuestro país en 2010, abre un abanico amplio de protección ante los distintos tipos de violencias a los que se ven sometidas las mujeres en sus vidas cotidianas y los diferentes ámbitos en los que se desenvuelven, privados y públicos.

El cambio de paradigma que plantea la Ley 26485, situando el eje de la violencia en la existencia de una relación desigual de poder entre los géneros, produce una transformación en los sentidos sociales de la violencia en nuestras sociedades y exige de las prácticas jurídicas contemporáneas una puesta al día desde el punto de vista de género

No obstante, pocos efectores de justicia y de salud la conocen y aplican acabadamente. Incluso, varios de sus puntos aún no logran regularse de manera de poder ser implementada en toda su plenitud.

Guía de acción para casos de violencia de género

Desde ZEPA tenemos interés en acercar una guía de acción para casos de violencia de género en Mendoza. Hay ocasiones en que una palabra es definitiva… otras en que la vida tirita en penumbras y dudar puede ser la diferencia entre renacer o sucumbir. En esos momentos debemos saber qué hacer, a quiénes recurrir como aliados incondicionales y a quiénes no permitir que se crucen a nuestro paso.

Muchas mujeres no pueden hacer la denuncia durante largo tiempo. No están en condiciones emocionales de hacerlo. Pero, una vez que toman la decisión ¿cuáles son los pasos que deben seguir?

Sabemos que el 144 es el número nacional donde puede llamarse para buscar información, asesoramiento y también contención en casos de violencia de género. Atiende todos los días del año, las 24 horas y para todo el país. La línea 144 es parte de una política pública destinada a garantizar desde el Estado una respuesta a la violencia contra las mujeres.

En muchas ocasiones, las mujeres que están en situación de violencia no pueden llamar por diversos motivos. En atención a estas realidades, al 144, pueden comunicarse tanto las mujeres víctimas de violencia como sus familiares, amigos/as, vecinas/os para recibir información o asesoramiento.

En casos de emergencia, hay que llamar directamente el 911 y brindar al operador que responde la dirección del lugar donde están sucediendo los hechos de la manera más precisa posible.

Si alguien es testigo de un caso de violencia, se debe ofrecer la descripción del agresor, sus características, el detalle de su ropa; si interviene un auto, atender al color y patente. Todos los aportes suman para identificar tanto a la posible víctima en caso de abuso, violencia y trata como al agresor, prostituyente, tratante.

Patricia González Prado Gentileza La Machi Osc

Patricia González Prado
Gentileza La Machi Osc

ZEPA entrevistó a Patricia González, Doctora en Derecho Público y Filosofía Jurídico-Política e integrante de la Asociación Descosidas para conocer qué deben hacer, qué pasos seguir, las mujeres en situación de violencia cuando deciden salir de ella.

Para empezar, Patricia González, señaló que para poder orientar a las mujeres hay una pregunta clave: ¿qué es lo que esa mujer quiere y necesita? Y agregó: “ en algunos casos son medidas de protección, en otros alejarse del agresor, en algunos que sea penalmente castigado […] para orientar hay que escuchar, el mismo recorrido no sirve para todas, hay vías penales, civiles, de familia, laborales, porque las violencias se expresan en diferentes espacios”.

El recorrido por las instituciones suele ser otra cadena de violencias sobre los cuerpos y las resistencias de esas mujeres que, sobreponiéndose a todo tipo de humillaciones, dolores y miedos, finalmente, deciden hablar y exponerse. ¿Cómo es ese camino, cuál, por dónde salir?, ¿qué instituciones son las que deben acompañar ese proceso?

González indicó que en primer lugar, es importante hacer la denuncia, dejando constancia del abandono del domicilio por haber sufrido violencia de género. Se realiza en la seccional de policía más cercana. Si hubo violencia física, debe pedirse una orden para una revisión médica. Además, de acuerdo a lo que estipula la Ley 26485, en todo momento se puede estar acompañada por una persona de confianza, familiar, amigas, vecinas. Este es un derecho que puede y debe exigirse.

Irse de la vivienda por maltrato no es abandono de hogar, aunque sea una figura que suele esgrimirse como amenaza por parte de los agresores. No implica que los hijos e hijas vayan a ser separados de su madre. Es una medida de autoprotección a partir de la cual comienza el proceso de salir de la violencia

Patricia González explicó que “si la denuncia policial no es tomada por los efectores, otro lugar para hacer denuncias son los Tribunales de Familia (Montevideo y Mitre, Capital, Mendoza). Allí se puede pedir una Defensoría de turno y hacer una denuncia por violencia familiar solicitando la aplicación de la Ley de protección integral 26.485 que prevé distintas medidas de protección, tipos y manifestaciones de violencia”.
En el mismo sentido que antes, si hubo lesiones o golpes, se debe solicitar atención médica.

Si no hay Defensorías de turno, se puede hacer la denuncia en la Fiscalía de turno y pedir la aplicación de la Ley 26.485 de protección integral de violencia contra las mujeres (la misma que venimos mencionando).

En caso de que la agresión a denunciar fuera una violación, lo primero es ir al hospital más cercano. De acuerdo al tipo de abuso sufrido será la atención de urgencia que se debe recibir. En todos los casos debe exigirse la aplicación del kit para casos de violación que incluye anticoncepción de emergencia y antirretrovirales.

Aquí entonces las diferentes posibilidades, de acuerdo a las necesidades y hechos:

  • 144: número telefónico nacional para buscar información, asesoramiento y contención en casos de violencia de género. Atiende todos los días del año, las 24 horas y para todo el país

  • 911: número telefónico para emergencias sobre violencia de género cuando el hecho está sucediendo

  • Denuncias por violencia de género: en seccional policial más cercana. De no ser tomada, dirigirse a Tribunales de Familia (Montevideo y Mitre, Capital, Mendoza) y hacer denuncia por “violencia familiar” apelando a la Ley 26485. Si no hubiera Defensorías de turno, se puede hacer la denuncia en la Fiscalía de turno.

  • En caso de abuso sexual: ir al hospital más cercano. Para todo tipo de abusos debe exigirse la aplicación del kit para casos de violación que incluye anticoncepción de emergencia y antirretrovirales.