El poeta de las piedras

Tachuela Delía prepara para el 2016 dos muestras de sus esculturas en piedra, la materia más antigua del planeta a la que, con su arte, le hace preguntas acerca del Universo.

Tachu 1

Por Mario Maure – Fotografía: Sebastián Landi

Tachuela  es un tipo sorprendente. La linealidad de la escritura nos obliga a presentarlo en cronologías que, en realidad, conviven en su aquí y ahora. Músico, poeta, artesano, inventor, viajero, radioaficionado, estudioso de lenguas y alfabetos como el Morse o el Braille, escultor, filósofo: artista. Y es paradójico: a este entrerriano le gusta mucho conversar, pero no habla de más. Está hecho de muchos silencios.

Sus últimos trabajos, por los cuales ha recibido premios nacionales y provinciales, consisten en tallar cuadrículas sobre piedras pequeñas o gigantescas, que considera asimilables al Op Art. En esas piedras escribió poemas y canciones en Braille. Algunas están en Colombia, otras en la embajada argentina en México, en el laberinto de Borges o en galerías como Zurbarán.

“Estas tallando, la bola se corre y el ángulo ya no es el mismo. Entonces pasan cosas con el sol y la sombra y hay atardeceres y mañanas que son impresionantes y el mundo se agranda».

Tachu 3

“Hay gente que dice otra cosa ¿viste? Yo permito que cada quién diga lo que quiera de mi obra pero hay cosas que sólo las sé yo. Porque soy el que conoce el camino para producir esto: sustento conceptual, cierta originalidad plástica y un trabajo arduo sobre el material, que asocio a lo deportivo”. Cuando le pedimos que explique estas ideas responde:

“Soto, el venezolano ligado al Op decía que elementos simples como círculos, triángulos, o cuadrados eran lo mejor para la búsqueda de esa manifestación y son, justamente, con los que trabajo. El Op busca volver energía a la masa, pero usa vidrio, cartón, acrílico…y  me enteré que nadie hace óptico sobre piedra. Como soy un terco, busco desmaterializar uno de los elementos más duros y pesados del planeta, además darle una actualidad con una  plástica moderna, geométrica. La escultura en piedra es difícil porque es la más clásica que hay, y yo quiero que sea del siglo XXI. Ese es el camino que elegí. Este tipo de trabajo, además, requiere un gran esfuerzo físico, que es algo que necesito y me gusta».

“Detrás de este trabajo hay mucha incertidumbre”.

Tachu 4

Arte n’estas piedras

Tachuela habla con seguridad pero sin presunciones. Y uno percibe que hay una consecuencia entre su vida y su obra. Nos recibió en su casa -una pileta de natación transformada- y contándonos lo que estaba pensando en ese momento: “Nosotros somos los mecenas de los galeristas. Y parece que no entienden que el arte salva al mundo de ser una porquería total”. Y fue el pie para hablar de las búsquedas de su vida.“El significado de esta casa es la libertad. Yo acá me recojo y puede estar todo mal pero no pasa nada. No hay lujos… ya cobraré lo que me deben… pero acá suceden cosas: Vivo de lo que pienso y hago y con la economía que me toca».

-¿Cómo fue el camino que te da esa seguridad?

-Me interesa del arte la honestidad. La que vivís en silencio. Sólo yo sé de dónde vengo y que caminos recorrí para estar acá. Todo el tiempo dedicado a investigar, materiales, técnicas… yo creo en lo que hago. Qué crítico puede decir de mí más que yo. Son caminos personales. Lo hablábamos  con Murillo y Bernal: uno sabe cuáles son los fundamentos de su trabajo.

“Yo agarro a la piedra y le hago una cuadrícula porque encuentro ahí una poesía. ¿Por qué? Porque tengo muchos  años trabajando con máquinas… porque hice figuración y no me movió un pelo. En dos rayas está la frecuencia donde encuentro poesía. En lo binario se cifran muchas cosas”.

-Hablamos alguna vez en el taller del Christian Schöbinger de lo que entendés como tu paso de la artesanía al arte.

-Sí. Cuando dejé de buscarle la función a lo que hacía. Cuando empecé a hacer cosas que no sirven para nada. A vivir en la incertidumbre. Cuando empecé a desobedecer normas, consejos, a romper, a mezclar géneros, a entender el sistema institucional del arte. El Profe me ayudó mucho en esto. A saber qué tipo de escultor era. Me di cuenta que ahí, en la obra no me interesa lo político o social. No quiero salvar al mundo ni enseñar nada. A mí me interesan las leyes del Universo. Me interesan el espacio y sus secretos buscar… vivir en ese estado. Busco una intimidad.

tachu 2

-¿Por qué esa fascinación con la piedra?

Llego a la piedra porque soy entrerriano y vi lo que acá es obvio. En Entre Ríos no hay piedras así. Por otra parte la piedra tiene una seriedad, una profundidad que me interesan. Yo planto una piedra en una bodega y va a permanecer más allá de las viñas y el edificio. La piedra es la manifestación más dura del reino mineral. Si bien no es eterna, es la menos efímera. Todo eso le da esa seriedad, tiene un carácter espiritual. Uno siente al trabajarla que está dejando petroglifos, pero en un registro de hoy. Creo un mundo que sólo cobra vida gracias a la poesía, a esa síntesis entre piedra y lenguaje. En La razón del silencio cada una de las veintidós obras tiene una pregunta que, encadenadas, forman un poema. Y eso es lo más difícil y lo más hermoso: inventar una pregunta.