La controversia por las aguas del Silala: cuestión de soberanía

El presidente de Bolivia, Eva Morales, sostuvo que no se defiende la soberanía por algo robado y que Bolivia recurrirá a la Corte Internacional de Justicia para reclamar por las aguas del Silala. Por su lado, el gobierno chileno ratificó hoy que no cederá territorio soberano y contrademandará a Bolivia

Gentileza Nodal

Gentileza Nodal

El presidente de Bolivia, Evo Morales, señaló que Chile no puede defender soberanía por “algo que es robado, invadido, asaltado o saqueado. Morales cuestionó  al país vecino agregando: “quiero que sepa el Canciller de Chile: invadir, robar, asaltar, saquear o mentir jurídicamente es delito y espiritualmente es pecado”. En este sentido, realiza hoy una visita a la zona del río Silala, junto a especialistas hídricos y periodistas, para verificar que no son aguas internacionales sino que provienen de manantiales en el cantón potosino Quetena Chico. Por su lado, la presidenta Michelle Bachelet y excancilleres chilenos se reunieron el domingo 27 por el mismo tema.

El sábado pasado Morales anunció que Bolivia recurrirá a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), donde radica la demanda marítima, para instalar un juicio por el uso ilegal de las aguas manantiales del Silala. El Presidente opinó que autoridades chilenas cometen “errores garrafales”, sobre todo luego de que Heraldo Muñoz, el canciller chileno, exhibiera el viernes un mapa, supuestamente parte del Tratado de 1904, que definió las fronteras entre ambos países tras la Guerra del Pacífico, donde se establecería que el Silala es un río de aguas internacionales.

 

El conflicto

En los medios de comunicación bolivianos se informó que no se tiene conocimiento acerca del mapa citado como prueba de que el Silala sea cauce de aguas internacionales: “Solamente los chilenos deben tener este mapa”, se indicó.  Además se recordó que las aguas fueron desviadas artificialmente a Chile hace más de 100 años. Chile solicitó permiso en 1908 a la Prefectura de Potosí para utilizar el recurso y abastecer a locomotoras a vapor. En ese sentido,  Chile admitió cuentas pendientes por el Silala al incorporar el tema en la negociación de la agenda de 13 puntos que incluyó el asunto del mar y que en 2008 abrió la posibilidad de que Chile pague por el 50% del uso de estas aguas mientras se realiza un estudio sobre su origen y con la cancelación del 100% del caudal como meta, más la “deuda histórica”.

Por su parte, el canciller Muñoz, ratificó una contrademanda, y explicó: “No importa cuántas demandas Bolivia interponga en los tribunales internacionales, Chile no cederá territorio soberano. Vamos a defender nuestros intereses nacionales con todo”. Y complementó que si se materializa el proceso, “Chile va a contrademandar a Bolivia para salvaguardar los derechos de un río continuo”.

 

Posiciones sobre el diferendo

En Chile, las reacciones fueron de rechazo tras el anuncio presidencial del 23 de marzo para estudiar acciones legales por el Silala. Legisladores como José Manuel Edwards, de Renovación Nacional (RN), y el presidente de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Hernán Larraín, pidieron a su gobierno abandonar el Pacto de Bogotá, que reconoce la jurisdicción de la CIJ, con sede en La Haya.

El Tratado Americano de Soluciones Pacíficas, conocido como Pacto de Bogotá, suscrito en abril de 1948 por la mayoría de los países de América, le otorga jurisdicción a la CIJ, permitiéndole dirimir disputas legales entre Estados.

Por su parte, David Choquehuanca, ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, sostuvo que “el Silala es uno de los temas pendientes que tenemos que superar mediante el diálogo, la negociación directa, honesta” y reforzó: “Simplemente lo que queremos es ejercer soberanía sobre lo que nos pertenece, queremos resolver todos nuestros temas pendientes”.

Río Silala, en disputa

Río Silala, en disputa

La decisión de presentar una demanda en defensa de las aguas del Silala no será afectada por una posible salida de Chile del Pacto de Bogotá. De ocurrir esto, según Choquehuanca, hay un plazo en el que se hace efectiva, plazo que será aprovechado para presentar el caso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.