Pantomima

Malos actores que simulan democracia. Las farsas detrás del Decreto 228/16.

Pantomima

Pantomima. El término, que proviene del latín -y este del griego-, refiere al que “lo imita todo”. En el teatro medieval era el bufón quien remedaba a las figuras notables (cuando no era contratado por las figuras notables). El público era el pueblo. Más adelante, las comedias anónimas pasaron a llamarse «farsas». El tiempo –sin eufemismos, el poder- se encargó de descalificar esta acepción popular, que derivó en la “acción de fingir algo que no se siente”.

Decreto 228/16, también llamado del “ítem aula”. Una farsa, una pantomima.

Hoy podemos catalogar así, en su acepción despectiva, al tratamiento que tuvo la ratificación legislativa del Decreto 228/16, también llamado del “ítem aula”. Una farsa, una pantomima.

Pantomima del paritario de DGE, Dalmiro Garay, simulando la buena voluntad del Gobierno por mejorar una propuesta que siempre fue la misma: un aumento de 5% para maestras/os secundarias/os, un 7% para maestros/as primarios/as y un 9% para celadores/as. “Más el premio del ítem aula”, le tocaba decir a Garay. En esta farsa, Dalmiro tuvo la difícil tarea de tratar de intransigentes a los paritarios docentes. “Es que con ese ´premio´ estás vulnerando derechos adquiridos en el Estatuto del Docente (Ley 4934) o en la Ley de Licencias (5811)”, le contestaban estos. Pero él no replicaba. Sí lo hacía ante la tele, mintiendo.

Garay

Foto: Prensa Gobierno de Mendoza

Pantomima Jaime Correas, quien todavía justifica a su yerno, a quien renunciaron pero ya ubicaron en otro cargo para hacer lo que se le había dicho que haga en el cargo que renunció.

Jaime Correas

Foto: Archivo ZEPA

Pantomima del sindicalista del Frente Renovador (parte del Frente Cambia Mendoza), Guillermo Pereyra, simulando apertura democrática al no dar quórum para el tratamiento del Decreto. Diputados y periodistas abrieron el debate para que la escena se focalizara en Pereyra y no en quienes iban a convalidar un Decreto que representaba una baja del salario (aumento paupérrimo con una inflación importante) y pérdida de derechos para los docentes. Mal actor, simuló interés por los trabajadores y acusó de “sindicalistas vinculados a partidos políticos” a gente del SUTE y provocó el “fracaso” de la sesión en Diputados.

Pero debajo de la máscara estaba el sindicalista vinculado a un partido político y un empresario que tiene trabajadores de la educación en la informalidad, (tal como informó ZEPA).

“Para que vean que somos democráticos, abrimos el juego a los que se interesan por Mendoza”

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Foto: Coco Yañez

Pantomima del Presidente del Bloque de Diputados Radicales, Néstor Parés, al convocar a una “Mesa de diálogo” para que todos los actores del quehacer mendocino den su opinión sobre el decreto. “Para que vean que somos democráticos, abrimos el juego a los que se interesan por Mendoza”, eran las líneas que tenía que actuar el diputado ante las cámaras de televisión. Si la obra hubiera sido bien escrita, el escenario habrían sido las paritarias.

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Foto: Coco Yañez

Pantomima la mesa de diálogo, al mostrarse preocupados en buscar un término medio entre una propuesta escandalosa del Gobierno y la negativa de los representantes de 80 mil docentes a aceptarla. Empresarios, ministros de la Iglesia, legisladores, sindicalistas, todos con el ceño fruncido por la preocupación ante las cámaras de televisión. Escena en cine mudo vista en los noticieros y traducida como “fracaso”. Si en Canal 9 Televida no hubieran 7 novelas, podrían haberla televisado.

Pantomima medios gráficos, radiales y televisivos filocornejistas (es decir, casi todos), al poner en condición de igualdad a funcionarios -que cobran más de $50 mil, que nunca acreditan asistencia y que tienen todos los medios de comunicación a su disposición- con docentes que cobran un salario promedio de $7000 (primaria), $11000 (secundaria) y $4500 (celadores/as), debiendo registrar asistencia todos los días y teniendo casi nulo acceso a los medios de comunicación. En este marco, se pronunciaron catalogándolos de vagos, mendozazolotudos (sic), ñoquis, tontos, estúpidos, chantas, etc.

La abstención fue la gran pantomima. Gran actor habría sido Pereyra, si el libreto no hubiera sido tan previsible.

Pantomima Pereyra y Niven, al abstenerse en una votación que sólo alteraba el resultado si votaban en contra del decreto. Ah, pero “nos abstuvimos, entonces le marcamos la cancha al Gobierno” es el libreto que les tocaba decir. La abstención fue la gran pantomima. Gran actor habría sido Pereyra, si el libreto no hubiera sido tan previsible.

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Foto: Coco Yañez

Último acto

La farsa terminó en comedia para algunos y en tragedia para otros. Los afectados lo vivieron como en el “teatro de la crueldad”. Los docentes del país lo viven como en el “drama del absurdo”.

El único que no actúa es el gobernador Alfredo Cornejo. Le ha tocado un desafío importante ante sus verdaderos empleadores, el Consejo Empresario Mendocino: tiene que reducir salarios y flexibilizar asalariados, como nunca en 10 años se hizo. Sólo así podrán los empresarios negociar a la baja en un contexto de alta inflación. “Para ser competitivos hay que ofrecer salarios bajos, para que vengan inversiones”, diría algún mal actor en rol de “empresario preocupado por el futuro de Mendoza”.

Ya se sabe que el aumento docente es el marco y el techo para las paritarias -o los decretos- que se vienen.