40 años: H.I.J.O.S. y la carrera contra el tiempo

La agrupación H.I.J.O.S., entre lo urgente y lo que viene. Su acción militante y su compromiso vital

H.I.J.O.S. en la inauguración del Espacio Provincial de la Memoria en el ExCentro de Detención D2 Gentileza de H.I.J.O.S. Mendoza

H.I.J.O.S. en la inauguración del Espacio Provincial de la Memoria en el ExCentro de Detención D2
Gentileza de H.I.J.O.S. Mendoza

¿Qué significan estos 40 años para los H.I.J.O.S. y las H.I.J.A.S.? La pregunta flota en el aire atravesando el tiempo… las respuestas se amontonan… se atropellan… las miradas multiplican los sentidos. “Cuarenta años es la edad de muchos de nosotros… Empezó siendo un día oficial de recuerdo del Golpe y hoy se ha convertido en una jornada con marchas multitudinarias en todo el país reclamando por memoria, verdad y justicia”. En el recuento de lo hecho y lo que viene, reaparecen las discusiones que se habían dejado de lado, sacudidas hoy por el retroceso de los derechos conquistados, puestos en jaque, y la importancia que para la generación de los H.I.J.O.S. tiene reivindicar cierto contexto de lucha. Haber instalado el 24 de marzo como fecha de activismo político se celebra como triunfo al interior de la agrupación.

Este aniversario significa también para H.I.J.O.S. “la necesidad de homenajear a las Madres, que han pasado por tantas cosas y han abierto puertas para que los que estamos militando estemos donde estamos, de sostenerlas y al mismo tiempo defenderlas en un momento en el que todo parece por instantes tambalear. No se trata solamente de estar atentos al gobierno, también de apelar a la sociedad, a quienes avalan las decisiones políticas y las acciones de gobierno”. En relación con esto se diferencian de otros organismos y organizaciones políticas ya que para ellos es fundamental pensar y explicar los avances y retrocesos en otros sentidos, dando cabida a diferentes espacios sociales, al consenso que puede haber en relación a ciertos temas -como sucedió con la realización de los juicios de lesa humanidad- o a la opinión pública generada por determinados actores -como la posición respecto de los responsables civiles de la dictadura-.

Intervención fotográfica de H.I.J.O.S.: Árbol genealógico. Puerta de Tribunales Federales el día de la sentencia del IV Juicio por delitos de lesa humanidad en Mendoza Archivo ZEPA

Intervención fotográfica de H.I.J.O.S.: Árbol genealógico. Puerta de Tribunales Federales el día de la sentencia del IV Juicio por delitos de lesa humanidad en Mendoza
Archivo ZEPA

Los juicios

Los juicios por delitos de lesa humanidad llegaron finalmente a Mendoza en 2010 y encontraron a los H.I.J.O.S. e H.I.J.A.S. en medio de lo que ellos identifican como un sismo, y de eso sabemos bastante por aquí, sin necesitar demasiadas definiciones.

“Estábamos en una transición… no habíamos dejado de existir pero sin lugar a dudas era un momento diferente… había cambiado el componente etario de la agrupación. Estábamos los fundadores, rondando los 30 y una nueva generación, que llamábamos los H.I.J.O.S. kids, que tenía alrededor de 14 años, que no habían vivido la dictadura y tenían además toda la energía y el tiempo disponible que nosotros, por trabajo, por haber formado nuestras propias familias, por nuevas obligaciones, ya no disponíamos”.

La llegada de los juicios en 2010 se tradujo en un punto de unificación. A partir de allí H.I.J.O.S. redefinió maneras de trabajo, nuevas modalidades de presentación en el espacio público, formas de militancia renovada aunque, de todos modos, no logró recuperar ya nunca la dinámica original.

Actualmente, la actividad de la agrupación tiene mucho que ver con los juicios en relación a acompañamiento de testigos y difusión, a diferencia de otras provincias donde H.I.J.O.S. se ha ocupado fuertemente de gestionar los Espacios de la Memoria. “Se intensificaron las intervenciones visuales logrando mayor impacto con menos recursos… nunca recibimos subsidios ni tuvimos plata”.

Los graffittis, las performances, las muestras de fotografías son marcas registradas de la agrupación.

Claudia Domínguez Castro, la nieta 117 y María, su abuela, nuestra Madre, emblema de lucha y valentía Foto: Manotazos

Claudia Domínguez Castro, la nieta 117 y María, su abuela, nuestra Madre, emblema de lucha y valentía – Foto: Manotazos.

Los Hermanos, los/as nietos/as, las Abuelas

El recuento de las acciones de estos 40 años remiten inevitablemente a esos referentes que surgen solos en el relato: las Madres, las Abuelas… En el ’98 surge la Comisión Hermanos al interior de H.I.J.O.S. Eso implicó aprender a relacionarse con las Abuelas, con sus diferentes posturas y aprovechar lo generacional para el acercamiento con los nietos y nietas para favorecer la búsqueda y la integración. Aprendimos a trabajar en colaboración y ellas nos permitieron ayudarlas. “El trabajo consistió en darnos los datos que tenían de las denuncias de las provincias y nosotros hacíamos las averiguaciones locales”.

Entre las herramientas fundamentales de Hermanos se contó con el armado de una guía de búsqueda y acompañamiento. “Mucha de la gente que llega, llega con la certeza de que es hijo de desaparecidos… contar con esa guía fue básico para sostener a las personas que buscan su identidad. Además, el número de denuncias que se reciben muestra que la creación de la Comisión fue un acierto… hay momentos en que crece el número, como en los días alrededor del 24 de marzo o cuando apareció Guido, el nieto de Estela, pero cotidianamente se recibe una cantidad importante de denuncias”.

En 2003 había 83 nietos y nietas recuperados, para 2016 tenemos 119 y nos faltan muchos más de 300. El grueso apareció tras una búsqueda muy artesanal que hoy se ha sofisticado pero que sigue siendo una carrera contra el tiempo… Tal como indican los H.I.J.O.S. “40 años es eso también, lo urgente que ha sido siempre hacer las cosas… los juicios llegaron con 30 años de atraso… muchos ya no están, no vieron a sus nietos y nietas, no pudieron conocerlos y la búsqueda debe continuar… el compromiso se renueva”.
H.I.J.O.S. e H.I.J.A.S. Mendoza consta actualmente de unos 15 miembros activos que oscilan entre los 40 años y los 18. Hay muchos más que van y vienen y aportan desde sus lugares adhiriendo en momentos concretos. Tal como explican con énfasis, “la lucha debe seguir y la generación de nuestros hijos e hijas solo tomarán la posta si sabemos construir una historia que incluya la memoria de los años ‘70 pero también la Argentina del 2001 y todos los acontecimientos políticos donde se juegue la vida, apostando a la sociedad más que a una línea política”.