Los jueces caracol

A principios de marzo el presidente de la Suprema Corte y el gobernador de Mendoza se cruzaron discursivamente. Ambos tienen visiones contrapuestas sobre los motivos de los profundos déficits en la administración de justicia. 

Una investigación de ZEPA intenta echar luz sobre un caso testigo de baja productividad judicial que inclina el fiel de la balanza a favor del gobernador.

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2 de marzo de 2016. Apertura oficial del año judicial. El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Pedro Llorente, y el gobernador de la Provincia, Alfredo Cornejo, se sacan chispas públicamente.

Llorente se justifica y alza la guardia

Para el Dr. Llorente la justicia no está actuando con rapidez y “una justicia lenta es un trastorno para todos”. Según el alto magistrado, en Mendoza se genera una causa judicial cada cuatro habitantes, lo que nos convertiría en uno de los lugares con mayor litigiosidad del mundo.

“Sólo en el 2015 ingresaron 500 mil expedientes” (Pedro Llorente, presidente de la SCJ)

No obstante este récord mundial, el supremo se queja del bajo presupuesto del cual dispone el Poder Judicial: $2400 millones para el 2016, lo que representa el 4% de la pauta provincial.

Cornejo se defiende y contraataca

Fiel a su impronta, el gobernador aplaude el discurso del presidente de la Corte y, tras cartón, empieza con sus mandobles ascendentes. Prescindiendo del papel que traía preparado, fue directamente al hueso: “la Suprema Corte tiene que tratar de hacer lo que me está costando mucho hacer, que es mejorar la eficiencia (…) Yo me tengo que hacer cargo de mejorar la salud, la educación y la seguridad de los mendocinos. De mejorar la justicia se debe hacer cargo la Corte”.

El resto de los cortesanos, en la primera fila, asisten al round -cual segundos afuera- pero acusando recibo de la verba filosa del primer mandatario.

Lentitud o ineficiencia, ¿cuál es la cuestión?

“Los jueces hablan por sus sentencias”. Es una de las máximas que más se repiten en los pasillos  tribunalicios. Con esa premisa, un equipo de ZEPA se abocó a la tarea de dilucidar qué nos dicen esas sentencias, no sólo en sus contenidos, sino más bien qué datos cuantitativos pueden aportar para explicar la exagerada demora en la resolución de las causas judiciales. Nuestro equipo tomó un caso testigo que ilustra cómo está la justicia hoy.

La Segunda Circunscripción Judicial tiene jurisdicción en los departamentos de San Rafael, General Alvear y Malargüe. Ese foro cuenta con dos cámaras laborales que reciben diariamente decenas de trámites judiciales. Según explicó a ZEPA una experimentada abogada, ambos tribunales responden a los pedidos de los demandantes y demandados y formalizan sus actos mediante proveídos. Con esa palabra técnica se designa a los decretos, autos y sentencias que emiten los magistrados.

En la página web oficial del Poder Judicial de Mendoza se puede conocer, entre otras cosas, la cantidad y el texto de los proveídos de cada juzgado o tribunal.

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La investigación de ZEPA consistió en tomar un registro estadístico de los datos de este sitio web para contabilizar la cantidad de sentencias emitidas por la Primera y Segunda Cámara Laboral, durante todo el 2015.

En base a los datos digitalizados, y luego de analizar más de 60 mil proveídos, obtuvimos estos resultados:

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En síntesis: el primer tribunal dictó 57 sentencias en todo el año 2015, mientras que el segundo lo aventajó en apenas 2 fallos. Si tenemos en cuenta que cada Cámara tiene tres miembros, podemos decir que le corresponden, en promedio, 1,6 fallos mensuales a cada juez.

Apenas más de una sentencia y media por mes, por juez, para todo el sur mendocino (con una población económicamente activa de más de 130 mil personas) no pareciera estar a la altura de una de las provincias con mayor litigiosidad del mundo. Si los jueces del sur hablan por sus sentencias, más bien hablan bastante poco.

Un juez de Cámara cobra un sueldo inicial de alrededor de $ 60 mil pesos, más 2,6% por año de antigüedad.  Además, no pagan impuestos a las ganancias.

Las evidencias, al menos en este caso, le dan la razón al gobernador Cornejo. Las deficiencias no se solucionan sólo con más plata para los jueces, es esperable un mayor compromiso social de quienes administran justicia. La baja productividad de estos magistrados explica en gran medida la lentitud de los procesos, y hacen aún mucho más larga la esperanza de quienes todavía aguardan justicia.


 

Cuarta Circunscripción Judicial

  • Jueces de la Primera Cámara del TrabajoJosé Rubén Parra, Dardo Ariel Fernández y Jorge Roberto Panebianco.
  • Jueces de la Segunda Cámara del Trabajo: Mariana Cecilia Carayol, Javier Gerardo Castrillejo y Marcelo Mauricio Chiarpotti

Fuente: Poder Judicial de Mendoza