Supermédicos en la OSEP: recetas truchas a discreción

Una declaración pública del titular de la OSEP puso sobre el tapete la existencia de decenas de miles de recetas fraguadas que generan un descalabro millonario en las cuentas de la obra social. En esta nota revelamos un caso que sirve de botón de muestra de una práctica habitual de corrupción y de la ausencia total de controles del Estado.

Sergio Vergara (Foto: Gobierno de Mendoza)

Sergio Vergara (Foto: Gobierno de Mendoza)

El pasado 17 de febrero el nuevo titular de la Obra Social de los Empleados Públicos de Mendoza, Sergio Vergara, denunció en conferencia de prensa que sus antecesores cometieron gravísimas irregularidades en la administración de los fondos de los afiliados.

Entre las anomalías detectadas se señalaron graves falencias de registración de la información, pago directo a anestesistas, inexplicables cifras de pacientes con esclerosis múltiple y desmanejo en la compra de medicamentos e insumos.

Los números que no cierran

La compra de medicamentos por parte de la OSEP y sus afiliados ofrece cifras imposibles de explicar. De acuerdo con los dichos del Lic. Vergara, se encontraron, al menos, 20 casos de médicos que han prescripto más de 30 mil recetas en un año para tratamientos ambulatorios. «Es un número imposible si se entiende que, diariamente, un médico atiende a unos 20 pacientes o, en el caso de un súper médico, a 30», sostuvo Vergara al hacer pública su denuncia.

«Hay profesionales que han hecho 35.000 recetas en un año, otros 22.000, otros 15.000. Es decir, un sólo médico atendió 141 pacientes por día hábil, lo que es imposible», denunció el máximo dirigente de la OSEP

Las recetas truchas implican no sólo una erogación desbocada para la obra social de los trabajadores del Estado mendocino (que se hace cargo en general del 50% de los medicamentos recetados), sino que además los pacientes (que pagan la otra mitad) realizan un gasto descontrolado.

Además, las maniobras irregulares muestran el incumplimiento de los protocolos médicos mínimos ya que, como el propio Vergara asume, los profesionales de la salud puestos en cuestión han obviado los indispensables tiempos de atención de sus pacientes y el seguimiento riguroso de los tratamientos farmacológicos, lo que, lejos de contribuir al cuidado de la salud de los afiliados, podría empeorar sus cuadros clínicos.

Receta fácil

El titular de la OSEP deslizó que los casos más graves de irregularidades son del Gran Mendoza, General Alvear, San Rafael y el Valle de Uco, aunque no precisó nombres concretos.

ZEPA pudo acceder a una denuncia que revela el modus operandi de los médicos de la receta fácil. El mismo 17 de febrero en que el Lic. Vergara ofrecía la conferencia de prensa para difundir la corrupción en la OSEP, en un policonsultorio privado de Tunuyán, una empleada administrativa repartía recetas a discreción.

En un video (que mantendremos en reserva a pedido de su autor) se puede ver cómo decenas de personas hacen cola en la recepción de MediUCO Especialidades Médicas para recibir la indicación de remedios sin cumplir con el paso ineludible de la consulta con el profesional.

La mecánica es sencilla: el afiliado o un familiar concurren a la mesa de entradas y le solicitan a una administrativa los medicamentos necesarios.  Ésta llena el recetario oficial de OSEP (ya firmado en blanco), le cobra $15 de «coseguro» de la consulta médica que nunca se realizó y hace copia con carbónico de los datos de la tarjeta magnética del afiliado para cobrarle después a la obra social.

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La administrativa confecciona las recetas.

Es impactante ver la fila de estatales con los troqueles en la mano o un papelito con el nombre de la droga o el nombre comercial de los medicamentos que necesitan. La administrativa se mueve con mucha pericia: coteja los datos del afiliado, llena los casilleros del recetario, coloca el nombre del medicamento y el diagnóstico (cuando tiene dudas consulta el vademecum o la codificación de diagnosis en internet) y finalmente, estampa el sello.

Entre las muchas drogas irresponsablemente indicadas se prescribieron antidepresivos, ansiolíticos, hipnóticos y otros psicotrópicos que sólo deben venderse bajo receta archivada y con un estricto control médico que nunca existió. Sería fácil llegar a ellas con sólo solicitarlas en las farmacias donde las copias están guardadas o en la sede de la OSEP en donde se acumulan para su posterior pago.

En el pie de todas las recetas a las que accedió ZEPA está el sello del Dr. Carlos Sarmiento Becerra, quien tiene consultorio en MediUCO de Tunuyán. Lo misterioso es que ese mismo día (17 de febrero) el profesional se encontraba de vacaciones o al menos eso anunciaba un cartel pegado en la puerta de la clínica.

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«Dr. Sarmiento se encuentra de vacaciones», advierte el cartel en la puerta de MediUCO

Lamentablemente, éste no es el único caso, es sólo un botón de muestra. Si las autoridades de la OSEP no apuran los controles es probable que en estos mismos momentos se puedan estar fraguando nuevas recetas.

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