En vías de desalojo

El gobierno le exige a un grupo de familias que abandone sus casas para extender las obras del metrotranvía. La solución habitacional que le presentaron es inaceptable. Muchos de ellos llevan 20 años en el lugar.

Foto: Coco Yañez

Foto: Coco Yañez

Las obras del metrotranvía, que van desde la estación Belgrano hasta la Plaza de Las Heras, afectan a 23 familias establecidas en los terrenos del ferrocarril. El gobierno les prometió viviendas pero por el momento sólo les ofrece fondos para pagar un alquiler. El atropello, la informalidad y la insolvencia  de la propuesta del gobierno provincial, pusieron en alerta a los vecinos.

Las viviendas más comprometidas se sitúan en la esquina de San Miguel  y Pasteur. Allí reside un grupo de cinco familias que levantaron sus casas con sus manos y sus ahorros. Los más antiguos llevan 20 años en el lugar, toda una vida de trabajo, amistad y vida social que ahora se ve amenazada.

Hace poco más de un mes, funcionarias del Instituto Provincial de la Vivienda les dijeron que tenían que “desocupar de manera urgente”. “Nos propusieron el dinero para un alquiler por dos años hasta que saliera una vivienda y si no sale vuelven a renovar el contrato. Pero no tienen nada, ni siquiera un plan, un barrio identificado”, explicó una de las vecinas a ZEPA.

“Le llevamos el contrato que  nos dieron a muchos abogados y nos han dicho que no nos certifica de nada. Queremos saber de qué forma se va a tramitar, si va a estar bajo escribano, con sello pero no nos dicen nada”, relató esta joven que vive en el lugar con su esposo y sus tres hijos. “Queremos que nos den una casa propia y que no nos lleven a una zona conflictiva porque esto es un asentamiento pero vivimos tranquilos”, reclama la mujer.

Marcelo hace 22 años que llegó a la cuadra y  16 que montó una verdulería con su familia, una de las más conocidas de la zona. Al igual que los demás vecinos desconfía del acuerdo que les propusieron,” ninguna inmobiliaria quiere hacer trato con el IPV y si ellos no tienen confianza porque la vamos a tener nosotros”, pregunta con gracia.

Foto: Coco Yañez

Foto: Coco Yañez

“Toda mi familia trabaja en la verdulería, tenemos créditos, responsabilidades de pago y aunque los abogados me dicen que si no me dan la casa me tienen que indemnizar nosotros queremos seguir trabajando. A los 50 años me quieren dejar sin casa y sin verdulería” reniega el hombre.

No queremos frenar esta obra porque esto es un avance para Las Heras pero no nos pueden tirar de un día para otro a la calle, hemos salido a las inmobiliarias a buscar un alquiler porque si no nos van a poner una topadora y nos van a sacar como perro, dice el hombre en medio del ruido de los vehículos de la obra.

Las familias se quejan además de la falta de diálogo. Desde que arrancó el proyecto, en 2008, no recibieron nunca un llamado hasta los últimos meses que les plantearon que tienen que abandonar sus casas a la brevedad. “No hemos tenido tiempo ni de hablar entre nosotros, todos hemos salido a buscar alquiler pero nos chocamos con esta realidad”.

Contrato2

El acta de acuerdo, que recibieron los vecinos, establece que el IPV abonará un “subsidio” durante 24 meses a cambio del compromiso del ocupante de “retirarse del lugar que habita”. También expresa que se va a “priorizar al grupo familiar ocupante en programas vigentes del IPV. En tanto, resalta  que «la Provincia se compromete a no impulsar cualquier acción legal tendiente al desalojo compulsivo” siempre que la familia cumpla con lo establecido.

 

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *