Albañiles en caída libre

El sector de la construcción es la actividad económica que registra la mayor incidencia de accidentes, enfermedades y muertes laborales. Cientos de albañiles que trabajan en altura, sin los adecuados elementos de seguridad, están expuestos a una caída que puede resultar fatal.

Foto: Cristian Martínez

Foto: Cristian Martínez

“Y flotó por el aire cual si fuese un pájaro / y terminó en el suelo como un bulto fláccido / y agonizó en el medio del paseo público. / Murió a contramano entorpeciendo el tránsito”. El fragmento pertenece a Construcción, la canción más difundida del cantante y compositor brasilero Chico Buarque. El relato no es sólo poesía. La cruda realidad muestra que miles de obreros de la construcción mueren a cuentagotas persistentes en Brasil y en la América Latina toda.

El silencio estadístico del INDEC parece contagiarse a otras reparticiones del gobierno nacional. La Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT) aún no publica información confiable sobre la siniestralidad del último año en Argentina. Los datos más recientes, correspondiente al año 2014, reflejan que Mendoza es la tercera provincia (después de Santa Fe y Córdoba) con mayor índice de incidencia de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. O sea, uno de los lugares con más inseguridad laboral del país.

Fuente: SRT

Fuente: SRT

La construcción es el sector que tiene el mayor número de víctimas de accidentes y enfermedades registradas vinculadas con el trabajo. En 2014 se produjeron casi 57 accidentes/enfermedades por cada 1000 empleados/as cubiertos por el Sistema de Riesgos del Trabajo.

De acuerdo con el Informe de Accidentabilidad en Mendoza publicado por la SRT, “la construcción, reforma o reparación de edificios y las obras en calles, carreteras, puentes, viaductos, vías férreas, centrales hidroeléctricas, gasoductos y demás construcciones pesadas” son las más riesgosas. En todo 2014 se registraron 120 accidentes y/o enfermedades por cada 1000 obreros cubiertos con seguro de riesgo de trabajo. La cifra podría ser mucho mayor si se contabilizaran los siniestros sufridos por los trabajadores informales.

La inseguridad no sólo está relacionada con los delitos contra la propiedad y la integridad física en la vía pública o en el domicilio particular. También implica el riesgo de ser objeto de daños o perder la vida mientras se trabaja. Los albañiles tienen motivos suficientes para no sentirse a salvo ya que una de las causas más frecuentes de muerte es la caída mientras se trabaja en altura. Con suerte el “accidente” culmina en politraumatismos, aunque es común que las fracturas y heridas deriven en incapacidades permanentes o el fallecimiento del obrero.

Un folleto de la SRT, distribuido entre los albañiles, ayudantes y oficiales constructores, ofrece recomendaciones para los que trabajan en bordes de losas y en andamios colgantes y fijos, y señala las medidas preventivas mínimas para evitar las caídas. Además, consigna los elementos que deben integrar el equipo de Protección Personal.

Detalle del folleto de la SRT

Detalle del folleto de la SRT

Los siniestros no son tragedias inevitables, todo lo contrario, la prevención es perfectamente posible mediante medidas sencillas que requieren inversiones de los empleadores. No obstante, demasiados patrones suelen eludir ese “costo”, exponiendo a la muerte a quienes construyen sus casas, edificios y negocios inmobiliarios.

A cualquier observador que mire hacia el cielo en las ciudades no le va a costar demasiado trabajo encontrar edificaciones con personas en las cornisas, al borde de un hueco al vacío o haciendo equilibrio en andamios inestables. Los trabajos no se realizan en la clandestinidad. Cualquier avisado los observa a plena luz del día. ZEPA hizo la prueba y le bastó con recorrer algunas cuadras de la Ciudad de Mendoza para toparse con los obreros en condiciones de vulnerabilidad laboral.

Foto: Seba Landi

Foto: Seba Landi

 

El desempleo en la construcción registró un aumento en los últimos meses, con ello es probable que también se precaricen las condiciones de trabajo. Miles de albañiles quizá resignen su seguridad con tal de obtener un ingreso y esta situación podría ser aprovechada por empleadores dispuestos a ajustar costos en la mano de obra.

Es la SRT uno de los organismos del Estado encargado de controlar a las empresas y a las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo (ART) para evitar que los obreros sufran accidentes, enfermedades y muertes laborales. Sin embargo, los recientes despidos de 16 trabajadores de la SRT en Mendoza, encargados de que la ley laboral se cumpla, no son un dato que aliente las expectativas de seguridad para los trabajadores de la construcción.

De no mediar una política activa del Estado, los obreros seguirán siempre expuestos, como canta Chico Buarque, a “terminar en el suelo como un bulto fláccido”.

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