8 de marzo: Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras

Distintas organizaciones de mujeres convocan a una concentración en San Martín y Garibaldi hoy a las 18 hs. Para las 19 está programada la Marcha por el centro de la Ciudad. Diferentes consignas reúnen a las militantes: “Liberen a Milagro Sala”; “No a la criminalización de la protesta”; “No a los despidos”; «Luchamos y resistimos porque nos queremos libres»

Foto: Cristian Martínez

A partir de la década de la Mujer, inaugurada en México en 1975, el 8 de marzo quedó instituido como el Día Internacional por los derechos de la Mujer y la Paz Internacional. A instancias de Naciones Unidas, los organismos del Estado junto a las organizaciones no gubernamentales conmemoran en esta fecha el camino recorrido por las mujeres en la conquista de sus derechos.

No hay un acuerdo pleno respecto de los orígenes de la celebración, no obstante está claro que la elección de la fecha y la necesidad de una efeméride tuvo que ver, fundamentalmente, con las mujeres trabajadoras. La huelga, en 1908, de las obreras de la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist en Nueva York, aparece como uno de los eventos de referencia histórica. La protesta donde murieron por quemaduras provocadas por el fuego, inhalación de humo o por derrumbes, y también por suicidio, 129 operarias, se realizaba  en reclamo  por la disminución de la jornada de trabajo  y terminó con la quema del local, con las trabajadoras encerradas adentro. La mayoría de ellas eran inmigrantes judías e italianas de entre 16 y 23 años. En 1910, Clara Zetkin propuso  ante la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, el 8 de marzo como Día Internacional  de la Mujer, en homenaje a las trabajadoras textiles asesinadas por reclamar mejores condiciones laborales. La moción de Zetkin fue respaldada de manera unánime por la conferencia a la que asistían más de 100 mujeres procedentes de 17 países que, además, reclamaron en esa oportunidad por el sufragio universal para todas las mujeres.

En la actualidad, esas demandas se han ampliado y diversificado, comprendiendo una agenda que incluye derechos sexuales y reproductivos, despenalización y legalización del aborto, acciones concretas en contra de la violencia y los femicidios, e incluye a todas las mujeres sin distinciones de clase ni de etnia ni de identidad sexual.

Desde las 9.30 en la Legislatura se realiza una Asamblea por la Equidad en el marco del Día Internacional de las Mujeres. Representantes del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial promoverán el trabajo en temas vinculados a la violencia de género, la equidad laboral y los ámbitos de representación.
Sobre el cierre se firmará la “Agenda 2016 para la prevención y erradicación de la violencia en Mendoza” con el compromiso de actuar en forma integrada y coordinada con políticas interdisciplinarias.

Contra todas las consignas del mercado, que insiste en deglutir a su paso una larga genealogía de luchas, las mujeres no festejamos el 8 de marzo. La viralización de la frase  “no quiero flores ni bombones…” y otros lemas  relacionados con la autonomía del cuerpo o la violencia, dan cuenta de un movimiento en carne viva tras los números de mujeres muertas en nuestro país. En Argentina se realizan unos 500 mil abortos al año en la clandestinidad y 100 mujeres pierden la vida en esas prácticas inseguras. Muere una mujer cada 30 horas en nuestro país en manos de un varón por violencia machista. No tenemos nada que celebrar el 8 de marzo.

La convocatoria de hoy para la marcha levanta banderas por María José y Marina, por Houria Moumi y Cassandre Bouvier, Melina Romero, María Soledad Morales, Lola Chomnalez, Ángeles Rawson, Natalia Rocha, Paola Alejandra Rodríguez, Marlén Carruman, Daniela Ayelen Nuñez, Rosa Edith Pérez, Fernanda Toledo y  todas nuestras mujeres, a quienes seguimos buscando: Soledad Olivera, Johana Chacón, Gisela Gutiérrez, Dora Canizzo y las cientos que han sido o son maltratadas, asesinadas, violadas, torturadas o desaparecidas.

Las mujeres marchan para defender los derechos conquistados y para reclamar lo que falta: la total aplicación de la Ley 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen nuestras relaciones interpersonales, la ley de Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas, la aplicación en todo el país del agravante por violencia de género, educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir, entre otras tantas cosas.

Las mujeres de todas las edades salen a la calle… a resistir y seguir. Por más derechos, por todos los derechos.

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