En el fondo de la crisis, más crisis

La situación de los productores agropecuarios de Mendoza empeora. La quita de las retenciones y la devaluación, por ahora, impactan de manera negativa.

duraz

La crisis se trasforma en oportunidad menos en las fincas de Mendoza. Las recetas económicas que se pusieron en práctica en las últimas décadas no mejoraron la rentabilidad y la situación de los productores primarios cada vez es más grave. Las pymes agropecuarias tienden a desaparecer.

Ni el dólar competitivo ni la quita de aranceles a las exportaciones beneficiaron al grueso de los productores de frutas y hortalizas. Ambas medidas, que prometió y cumplió el presidente Macri, impactarán en un sector muy pequeño, los demás esperan que el veranito les llegue, aunque por ahora del cielo sólo cae granizo.

El resultado de la actual campaña de durazno para industria grafica la situación. La quita de retenciones, que estableció el gobierno nacional por el momento sólo lleva beneficios al sector industrial encumbrado de Mendoza, estos empresarios dejarán de pagar el 5 por ciento sobre el valor total exportado.

Desde que anunciaron estas medidas, destinadas a corregir los números rojos de las economías regionales, las cámaras del sector primario desconfían de que el beneficio sea para todos. “Si la mejora queda en la cadena y no llega al productor ese va ser un problema para el gobierno” advirtió Carlos Achetoni, de Federación Agraria Argentina Cuyo, en los últimos días de diciembre.

Según estimaciones de la Fundación Ideal, en Mendoza más de un millón de dólares quedará en los bolsillos de los exportadores de duraznos, gracias a la quita de impuestos. A esto se le debe agregar los dividendos que trajo, para los que comercializan afuera, la suba de la moneda estadounidense en nuestro país.

“Estas son medidas que para el sector industrial dan previsibilidad a futuro en los negocios de exportación por eso estimamos que estos beneficios también se deberían trasladar al productor”, solicitaba, en los primeros días de 2016, un comunicado de la Asociación de Productores de Duraznos de Tunuyán.

Finalmente éste como otros reclamos no tuvieron impacto y los finqueros que pudieron entregaron sus duraznos a las fábricas sin un valor establecido, otros dejaron la producción en la planta, como el caso de la finca “Don Miguel” de Jaime Prats (San Rafael), que anunció días atrás, en su perfil de Facebook que, por no poder solventar el costo de la cosecha, regala su producción de 10 hectáreas de peras.

Siguiendo con los cálculos de Ideal, en 2016 habrá 70 millones de dólares en concepto de retenciones que se dejarán de tributar. Este monto proviene de las exportaciones de vino, ajo, mosto, ciruelas secas, durazno en agua edulcorada y manzanas frescas.

Habrá que ver qué impacto tienen esas ganancias en los eslabones primarios. Por el momento sólo advirtieron el cambio en los valores de los combustibles (10 por ciento de aumento), fertilizantes (40 por ciento de aumento) y fungicidas (más del 40 por ciento de aumento), en medio de un año marcado por las granizadas y las persistentes lluvias.

Sin regulación estatal las divisas son pájaros volando para el pequeño productor, eso es lo que se ve hasta el momento. No obstante, el gobierno nacional y el provincial, que por ahora se mantienen en sintonía, confían en que sus cartas alcanzan y ruegan que el agua llegue al mar.

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *